Temporal y daños en casa: lo que tu seguro sí (y no) puede cubrir

Tras el paso del temporal, muchas dudas empiezan a surgir en los hogares afectados.

Las fuertes lluvias, el viento y otros fenómenos extremos asociados a los temporales dejan a su paso algo más que imágenes impactantes. Para muchas familias, el verdadero problema llega después: daños en viviendas, garajes, vehículos o comercios, y la incertidumbre sobre cómo actuar ante el seguro. Saber a quién corresponde la cobertura y qué pasos seguir es esencial para evitar retrasos o rechazos en la indemnización.

Temporal y daños en casa: lo que tu seguro sí (y no) puede cubrir
Temporal y daños en casa: lo que tu seguro sí (y no) puede cubrir

En España, tras un episodio meteorológico adverso, las reclamaciones se multiplican. Sin embargo, no todos los daños se gestionan del mismo modo ni dependen siempre de la aseguradora privada. El tipo de fenómeno, el origen del daño y la póliza contratada son factores determinantes que conviene tener claros desde el primer momento.

Daños por temporal: cuándo responde el seguro y cuándo el Consorcio

Según explican fuentes oficiales, los seguros del hogar suelen cubrir los daños provocados por lluvias, viento, granizo o nieve siempre que se superen ciertos umbrales establecidos en la póliza. Por ejemplo, muchas aseguradoras exigen que el viento alcance una velocidad mínima para considerar el siniestro indemnizable, o que la lluvia cause daños directos y no derivados de un mantenimiento deficiente del inmueble.

Temporal y daños en casa: lo que tu seguro sí (y no) puede cubrir
Temporal y daños en casa: lo que tu seguro sí (y no) puede cubrir

En cambio, cuando el daño es consecuencia de un riesgo extraordinario, entra en juego el Consorcio de Compensación de Seguros. Este organismo público se encarga de indemnizar los perjuicios causados por fenómenos como inundaciones extraordinarias, tempestades ciclónicas atípicas o embates de mar, siempre que el afectado tenga un seguro en vigor y esté al corriente del pago.

Uno de los errores más comunes es no saber a quién dirigir la reclamación. Si el daño no está catalogado como riesgo extraordinario, será la aseguradora privada quien gestione el expediente. En caso contrario, la reclamación debe presentarse directamente al Consorcio, incluso aunque exista un seguro del hogar contratado.

Los expertos recomiendan documentar los daños cuanto antes, con fotografías, vídeos y facturas, y comunicar el siniestro dentro de los plazos previstos. También es importante no reparar los desperfectos de inmediato, salvo por motivos de seguridad, para permitir la correcta valoración del daño.

Otro aspecto clave es revisar con detenimiento las condiciones de la póliza, ya que las coberturas y exclusiones pueden variar notablemente de una compañía a otra. Elementos como trasteros, jardines, muros o cerramientos no siempre están incluidos automáticamente.

Tras un temporal, la gestión de los daños no termina con la retirada del agua o los escombros. Entender cómo funciona el sistema de seguros permite afrontar el proceso con mayor claridad, mientras muchas reclamaciones siguen su curso en un escenario todavía marcado por los efectos del mal tiempo.

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