Atento a tu dinero: un gesto rápido que puede marcar la diferencia al retirar efectivo.
Retirar dinero en un cajero automático es una acción cotidiana para millones de personas en todo el mundo. Aunque muchas veces este procedimiento se realiza de forma mecánica, sin prestar demasiada atención, existen riesgos asociados a fraudes y manipulaciones que conviene conocer. Antes de introducir tu tarjeta de débito o tu código PIN, dedicar unos segundos a verificar el estado del cajero puede suponer una protección importante para tu seguridad financiera y tus datos personales.

La importancia de la seguridad al usar un cajero radica en la evolución constante de las técnicas de fraude. Los delincuentes han perfeccionado métodos como los dispositivos de skimming, que buscan copiar la información de tu tarjeta y PIN con el fin de clonar el plástico o acceder a tu cuenta sin autorización. Por eso, acciones simples pero efectivas pueden ayudarte a identificar posibles amenazas y reducir los riesgos al máximo.
Verifica el cajero antes de usarlo: cómo hacerlo en 3 segundos
Una recomendación práctica que expertos en seguridad recomiendan seguir antes de iniciar cualquier operación es comprobar dos zonas clave del cajero automático: el lector de tarjetas y el teclado numérico.

El lector de tarjetas es uno de los puntos más vulnerables a la manipulación por parte de los estafadores. En muchos casos, los dispositivos ilegales se colocan sobre el lector legítimo para capturar los datos de la banda magnética o del chip de la tarjeta. Al presionar suavemente este componente con los dedos, puedes notar si está fijo o suelto, lo cual podría indicar una posible alteración.
De forma similar, el teclado numérico también puede ser objetivo de fraude. Algunas técnicas de robo implican la instalación de teclados falsos o cámaras ocultas justo encima de las teclas para registrar el ingreso del PIN. Un ligero movimiento o una sensación diferente al pulsar el teclado puede ser señal de que el cajero ha sido manipulado y que es mejor evitar su uso.
Además de esta verificación rápida de 3 segundos, es recomendable llevar a cabo otras medidas de seguridad ampliamente aceptadas por entidades financieras y expertos en seguridad bancaria. Por ejemplo, proteger la introducción de tu PIN tapando con la mano la visibilidad del teclado reduce la posibilidad de que alguien observe tus códigos mientras los introduces.
Elegir cajeros situados en lugares bien iluminados, próximos a las sucursales bancarias o dentro de establecimientos concurridos también puede disuadir a potenciales delincuentes y disminuir los riesgos asociados a transacciones solitarias en áreas aisladas.
Otra práctica útil es revisar las notificaciones de tu banco tras cualquier operación. La activación de alertas en tiempo real mediante aplicaciones bancarias o mensajes de texto ayuda a detectar cualquier retirada no autorizada de inmediato, lo que te permite reaccionar con rapidez ante posibles fraudes.
Por último, no olvides que una vez completada la transacción, es recomendable llevar contigo el dinero y la tarjeta de inmediato sin contar el efectivo donde otros puedan verlo. Este tipo de precauciones, aunque sencillas, contribuyen a que la experiencia con los cajeros automáticos sea no solo funcional, sino también más segura.





