Por qué deberías poner una esponja vieja en el fondo de las macetas: te salvará de un buen problema

Por qué deberías poner una esponja vieja en el fondo de las macetas: el truco simple y poco conocido que mejora el riego, evita problemas comunes y ayuda a que las plantas crezcan más sanas y fuertes.

Colocar una esponja en el fondo de las macetas es un truco cada vez más popular entre los amantes de la jardinería para mantener la humedad del sustrato de forma constante y favorecer el crecimiento de plantas más fuertes y saludables. La técnica consiste en reutilizar esponjas limpias y sin restos de detergente, colocándolas justo sobre los agujeros de drenaje antes de añadir la tierra.

Por qué deberías poner una esponja vieja en el fondo de las macetas: te salvará de un buen problema
Planta dentro de la maceta – Infocif.es

La esponja funciona como un reservorio natural de agua: absorbe el exceso durante el riego y lo libera poco a poco cuando el sustrato comienza a secarse. Esto ayuda a evitar cambios bruscos de humedad, reduciendo el estrés hídrico de la planta y permitiendo un desarrollo más equilibrado de las raíces.

Además, la estructura porosa de la esponja contribuye a una mejor circulación del aire en la base de la maceta, lo que puede prevenir problemas comunes como el encharcamiento o la compactación excesiva del sustrato.

Cómo usar correctamente la esponja y en qué casos es recomendable

Para obtener buenos resultados con este método, es importante seguir algunas recomendaciones clave:

  • Usa esponjas adecuadas: deben estar limpias, ser resistentes y no contener productos químicos que puedan dañar las raíces.

  • Colocación correcta: cubre el fondo de la maceta con una o varias piezas de esponja, sin ocupar demasiado espacio para que las raíces puedan crecer libremente.

  • Drenaje siempre activo: la maceta debe tener agujeros de drenaje funcionales para evitar acumulaciones excesivas de agua.

  • Plantas ideales: este truco es especialmente útil para plantas que necesitan una humedad constante, como muchas especies ornamentales o tropicales. En cambio, plantas que prefieren suelos secos, como cactus y suculentas, no suelen necesitarlo.

Aplicar este sencillo truco puede marcar la diferencia, ayudándote a conseguir plantas más robustas, un riego más eficiente y menos mantenimiento, además de ser una forma práctica y sostenible de reutilizar materiales del hogar.

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