¿Plan de pensiones a los 30? La respuesta no es tan obvia como parece

A los 30, la jubilación parece lejana… pero la duda empieza a aparecer

Hablar de jubilación a los 30 años suele generar cierta distancia. Para muchas personas, ese horizonte parece demasiado lejano como para condicionar decisiones financieras presentes. Sin embargo, el interés por el ahorro a largo plazo y la incertidumbre sobre el futuro del sistema público han llevado a que cada vez más jóvenes se pregunten si vale la pena contratar un plan de pensiones desde edades tempranas.

¿Plan de pensiones a los 30? La respuesta no es tan obvia como parece
¿Plan de pensiones a los 30? La respuesta no es tan obvia como parece – noticias.infocif.es

La cuestión no es trivial. Aunque durante años se ha repetido que cuanto antes se empiece a ahorrar para la jubilación, mejor, la realidad es más matizada. Según explica la economista Olivia Feldman en eldiario.es, plantearse un plan de pensiones a los 30 no siempre es la opción más adecuada y depende mucho de la situación personal, laboral y fiscal de cada individuo.

Cuándo tiene sentido un plan de pensiones a los 30, según los expertos

De acuerdo con Feldman, no existe una recomendación general válida para todos. En la mayoría de los casos, una persona joven con ingresos medios o inestables no obtiene grandes ventajas de un plan de pensiones individual. Uno de los motivos principales es la limitación fiscal actual: las aportaciones desgravan menos que en el pasado y el dinero queda inmovilizado durante décadas, salvo en supuestos muy concretos.

Cuándo tiene sentido un plan de pensiones a los 30, según los expertos
Cuándo tiene sentido un plan de pensiones a los 30, según los expertos – noticias.infocif.es

Sin embargo, hay escenarios en los que sí puede tener sentido. Por ejemplo, en el caso de personas con ingresos altos y estables, que ya han cubierto otros objetivos financieros —como un fondo de emergencia o la compra de vivienda—, el plan de pensiones puede funcionar como una herramienta complementaria de ahorro a largo plazo. También resulta más atractivo cuando existe aportación empresarial, como ocurre en algunos planes de empleo, donde la empresa contribuye al ahorro del trabajador.

Otro factor clave es la fiscalidad futura. El beneficio del plan de pensiones no está tanto en lo que se ahorra hoy, sino en cómo se tributa al rescatarlo. Feldman subraya que, si en el momento de la jubilación los ingresos serán menores que durante la vida laboral, puede haber una ventaja fiscal real. Pero este escenario no es automático ni garantizado.

Para muchos jóvenes, alternativas más flexibles como fondos de inversión, planes de ahorro o incluso la amortización de deudas pueden resultar más adecuadas en una primera etapa. Estos instrumentos permiten disponer del dinero con mayor libertad y adaptarse mejor a cambios vitales frecuentes a los 30 años, como mudanzas, cambios de empleo o proyectos personales.

El debate sobre los planes de pensiones a edades tempranas, por tanto, no se resuelve con una respuesta única. Más bien abre la puerta a reflexionar sobre prioridades, estabilidad económica y objetivos a largo plazo, en un momento de la vida en el que las decisiones financieras empiezan a ganar peso, aunque el futuro aún se perciba distante.

Gestione cookie