La ubicación del router puede marcar la diferencia entre una conexión rápida y estable o una señal débil y llena de interrupciones. Estos son los errores más comunes que debes evitar.
Tener un buen plan de internet no garantiza una conexión rápida si el router está mal ubicado. Muchas personas colocan el dispositivo donde resulta más cómodo o discreto, sin saber que ciertos lugares pueden afectar seriamente la calidad de la señal. Dos de los peores sitios para instalarlo son el suelo y las ventanas.

Por qué no debes colocar el router en el suelo
Ubicar el router directamente en el suelo es uno de los errores más frecuentes. La señal WiFi se propaga en todas las direcciones, pero tiende a expandirse mejor hacia los lados y hacia abajo que hacia arriba. Si el dispositivo está demasiado bajo, gran parte de la señal se desperdicia.

Además:
-
Los objetos como muebles, sofás y mesas bloquean la señal, reduciendo su alcance.
-
El suelo, especialmente si es de cemento o materiales densos, puede absorber parte de la señal.
-
Se incrementa la posibilidad de interferencias con otros dispositivos electrónicos.
Para mejorar la cobertura, lo ideal es colocar el router en una posición elevada, como una repisa o un mueble alto, preferiblemente en una zona central de la vivienda.
El problema de poner el router junto a una ventana
Aunque puede parecer una buena idea para “expandir” la señal, colocar el router junto a una ventana tampoco es recomendable. Parte de la señal se dispersará hacia el exterior, lo que significa menos potencia disponible dentro de la casa.
También hay otros riesgos:
-
Las ventanas permiten la entrada de cambios de temperatura que pueden afectar el funcionamiento del equipo.
-
La exposición directa al sol puede provocar sobrecalentamiento.
-
Se incrementa la vulnerabilidad de la red, ya que la señal puede ser más fácilmente detectada desde el exterior.
La mejor ubicación es un espacio abierto, lejos de paredes gruesas, electrodomésticos como microondas o refrigeradores, y dispositivos que emitan señales inalámbricas.
En definitiva, si quieres una conexión más estable y rápida, revisa dónde está colocado tu router. Un pequeño cambio de ubicación puede mejorar notablemente la cobertura en toda la casa sin necesidad de contratar un plan más costoso.





