Ojo con tu alquiler: ¿cumples el requisito clave?
Alquilar una vivienda en España puede parecer un proceso sencillo, pero existe un requisito legal que muchos propietarios pasan por alto con consecuencias económicas muy serias. En un contexto donde las obligaciones administrativas son cada vez más visibles, el certificado de eficiencia energética (CEE) se ha convertido en un documento indispensable, no solo para la transparencia del mercado de alquileres sino también para evitar sanciones significativas.

Este certificado, obligatorio desde hace varios años, evalúa el consumo energético y las emisiones de una vivienda, ofreciendo una clasificación que va desde la A (muy eficiente) hasta la G (menos eficiente). El objetivo de la normativa es facilitar a posibles inquilinos o compradores información clara y útil sobre la eficiencia del inmueble y su consumo de energía.
Multas y sanciones por alquilar sin certificado energético
La normativa española exige que cualquier vivienda destinada al alquiler cuente con un certificado de eficiencia energética válido y registrado antes de publicitarla o formalizar el contrato.

La falta de este documento no solo es un incumplimiento administrativo, sino que puede acarrear multas importantes para el propietario. Según la información disponible, las sanciones se clasifican según la gravedad de la infracción:
• Infracciones leves:
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No incluir la calificación energética en el anuncio.
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No mostrar la etiqueta energética del inmueble.
Multas: entre 300 y 600 €.
• Infracciones graves:
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No entregar al inquilino un CEE válido.
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Registrar tarde o incorrectamente el certificado.
Multas: entre 601 y 1.000 €.
• Infracciones muy graves:
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Falsificación del certificado o publicitar una etiqueta no respaldada.
Multas: desde 1.001 € hasta 6.000 €.
Estos importes pueden variar según la comunidad autónoma y la interpretación de la normativa por parte de las autoridades competentes, pero el marco general fija un rango claro para sanciones por no cumplir con el requisito del certificado.
Además de la penalización económica, el incumplimiento puede afectar la validez de ciertos contratos y la confianza de posibles inquilinos, puesto que estos tienen el derecho de exigir el CEE antes de firmar el alquiler.
Obtener el certificado requiere la intervención de un técnico acreditado, quien inspecciona la vivienda y emite el documento con su respectiva etiqueta energética, que suele tener una validez de 10 años.
Este requisito no solo es una formalidad administrativa: proporciona información útil sobre el consumo energético esperado y puede influir en la elección de un inmueble por parte de inquilinos conscientes del coste energético.
Con una legislación que sigue evolucionando, estar al día con los requisitos como el certificado de eficiencia energética asegura no solo cumplir la ley, sino también mejorar la reputación de los propietarios en un mercado cada vez más competitivo y exigente.





