Un gesto cotidiano después de ir al supermercado puede costarte hasta 200 euros si no cumples la normativa de tráfico vigente.
Muchos conductores desconocen que una acción tan habitual como dejar las bolsas de la compra en el suelo junto al coche mientras se cargan los productos en el maletero puede suponer una multa. La normativa de tráfico considera sancionable depositar objetos en la vía pública que puedan obstaculizar el paso, el estacionamiento o la circulación de otros vehículos.

Aunque se trate de una situación momentánea, la DGT entiende que estas bolsas pueden generar molestias o incluso riesgos, especialmente en zonas de aparcamiento concurridas. En estos casos, la infracción suele considerarse leve, pero aun así puede traducirse en una sanción económica que ronda los 80 euros.
Cuidado con la carga: el error que puede salir más caro
El problema no termina al meter las bolsas en el coche. Transportar la compra de forma incorrecta dentro del vehículo también puede ser motivo de multa. La ley obliga a que la carga esté bien distribuida y asegurada, evitando que se desplace durante la marcha o interfiera en la conducción.
Si los objetos sueltos pueden comprometer la estabilidad del coche, la visibilidad del conductor o la seguridad en caso de frenazo, la sanción puede ascender hasta los 200 euros. Una mala colocación de la carga puede alterar el centro de gravedad del vehículo y aumentar el riesgo de accidente.
Para evitar sorpresas, lo más recomendable es guardar siempre la compra en el maletero, colocar los objetos más pesados en el fondo y asegurarse de que nada queda suelto antes de arrancar. Un pequeño gesto que puede evitar una multa inesperada tras una compra rutinaria.





