Un gesto rápido y al alcance de cualquiera permite conservar la ensalada fresca durante más días, evitando desperdicios y manteniendo su textura crujiente.
La ensalada en bolsa es una de las opciones más prácticas para comer sano cuando falta tiempo. Sin embargo, uno de sus mayores problemas es que se estropea con facilidad una vez abierta. Por suerte, existe un truco muy simple que ayuda a alargar notablemente su conservación en el frigorífico.

El motivo por el que la ensalada se estropea tan rápido
El principal enemigo de la ensalada en bolsa es la humedad excesiva. Cuando las hojas están mojadas o se acumula condensación dentro del envase, aparecen manchas oscuras y una textura blanda que arruina el producto en pocos días.
Aunque muchas personas vuelven a cerrar la bolsa original, este gesto no es suficiente para evitar que la humedad siga actuando. Por eso, aplicar un pequeño cambio en la forma de guardarla marca la diferencia.
El truco clave para conservarla fresca más tiempo
La solución es tan sencilla como eficaz: colocar una hoja de papel de cocina dentro de la bolsa o del recipiente donde se guarde la ensalada. El papel absorbe el exceso de humedad y ayuda a mantener las hojas secas y crujientes durante más tiempo.

Para mejores resultados, conviene:
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Cambiar el papel de cocina si se humedece.
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Guardar la ensalada en la parte menos fría de la nevera.
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Mantener la bolsa bien cerrada o usar un recipiente hermético.
Con este truco, la ensalada puede durar varios días más en buen estado, conservando su sabor y textura. Un pequeño hábito que ahorra dinero, reduce el desperdicio de alimentos y facilita mantener una alimentación saludable.





