Descubre cómo mantener esa sensación de frescura más allá del lavado con un método sencillo, eficaz y apto para todo tipo de textiles.
Sacar las toallas o las sábanas de la lavadora y notar un olor agradable es una sensación habitual, pero muchas veces ese aroma desaparece rápidamente tras el primer uso. El secreto para mantener el olor a limpio durante más tiempo no está solo en el lavado, sino también en el cuidado posterior. Un recurso muy efectivo es el uso de un spray textil diseñado para neutralizar los olores desde el interior de las fibras, en lugar de limitase a cubrirlos.

Estos productos están formulados para dejar una fragancia suave y duradera, normalmente asociada al algodón limpio o a la ropa recién lavada. Aplicarlos cuando los tejidos están completamente secos y antes de guardarlos permite que el aroma se fije mejor y se conserve durante más tiempo, incluso cuando las toallas o sábanas ya han sido utilizadas.
Hábitos de lavado y secado que marcan la diferencia
El spray textil funciona mucho mejor si se combina con buenas prácticas de lavado y secado, fundamentales para evitar que los malos olores reaparezcan. Uno de los errores más comunes es abusar del suavizante, ya que puede dejar residuos que atrapan humedad y favorecen los olores. Alternar su uso con vinagre blanco ayuda a eliminar restos de detergente y bacterias.
Otro aliado eficaz es el bicarbonato, que añadido de forma ocasional al lavado contribuye a neutralizar olores persistentes. Igualmente importante es asegurarse de que los textiles se sequen por completo antes de guardarlos, ya que la humedad residual es una de las principales causas del mal olor en toallas y sábanas.
Por último, mantener armarios y espacios de almacenamiento bien ventilados ayuda a conservar la frescura de los tejidos. Con estos hábitos y un pequeño refuerzo aromático, es posible disfrutar durante más tiempo de esa agradable sensación de ropa limpia en el día a día.





