Descubre por qué poner una esponja dentro de la nevera puede ser una solución sencilla y eficaz para absorber humedad, evitar moho y prolongar la frescura de frutas y verduras.
La humedad es uno de los principales problemas dentro del refrigerador. Cuando se acumula en exceso, acelera el deterioro de los alimentos, favorece la aparición de moho y provoca malos olores. Colocar una esponja nueva y completamente seca dentro de la nevera, especialmente en el cajón de frutas y verduras, puede ayudar a combatir este problema de forma muy eficaz.

La esponja actúa como un absorbente natural, capturando el exceso de humedad del ambiente y creando un entorno más seco y estable. Esto permite que los alimentos se conserven mejor, mantengan su textura por más tiempo y se reduzca la condensación en paredes y recipientes.
Además, al retener el agua, la esponja contribuye a limpiar el aire interno del electrodoméstico y a minimizar los olores desagradables que se generan con el paso de los días.
Cómo aplicar este truco casero para conservar mejor los alimentos
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Usa una esponja adecuada: Debe ser nueva, limpia y sin restos de detergentes ni productos químicos. Lo ideal es que esté completamente seca al colocarla.
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Colócala en el lugar correcto: El mejor sitio es el cajón de frutas y verduras, aunque también puede ponerse en zonas donde notes más condensación.
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Revísala con frecuencia: Cuando la esponja esté muy húmeda, exprímela y déjala secar o sustitúyela por otra nueva. Revisarla una vez por semana suele ser suficiente.
Este truco no requiere gasto adicional ni productos especiales y puede ayudarte a prolongar la vida útil de los alimentos, reducir la limpieza constante del refrigerador y mantener un ambiente más fresco y saludable en su interior.





