Con las nuevas normas fiscales, es clave saber hasta qué punto puedes vender ropa de segunda mano sin obligaciones con Hacienda y evitar sanciones.
Vender ropa usada en plataformas como Vinted o Wallapop es cada vez más habitual. Sin embargo, cuando estos ingresos dejan de ser algo puntual y empiezan a tener cierta relevancia económica, Hacienda puede exigir que se declaren.

Si no superas determinados umbrales a lo largo del año, no tendrás que declarar a Hacienda por estas ventas. Los principales criterios que se tienen en cuenta son:
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Ingresos totales inferiores a 2.000 euros al año.
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Un máximo de 30 ventas en un mismo año.
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No obtener beneficio patrimonial, es decir, vender siempre por un precio inferior al que pagaste originalmente por la prenda.
Mientras te mantengas dentro de estos límites, las ventas se consideran ocasionales y, por norma general, no existe obligación de incluirlas en la declaración de la renta.
Cuándo sí debes declarar y qué riesgos existen
La situación cambia cuando se superan ciertos límites o cuando la actividad deja de ser esporádica. En estos casos, sí puede existir obligación de declarar:
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Si superas los 2.000 euros de ingresos anuales.
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Si realizas más de 30 transacciones en un mismo año.
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Si vendes prendas obteniendo un beneficio real, es decir, por un precio superior al de compra.
Además, las plataformas de compraventa están obligadas a comunicar a Hacienda los datos de los usuarios que superen estos umbrales, lo que permite a la Agencia Tributaria cruzar información y detectar posibles irregularidades.
No declarar cuando corresponde puede derivar en sanciones económicas e incluso en revisiones fiscales. Por ello, es recomendable llevar un control de las ventas realizadas y, ante cualquier duda, consultar con un asesor fiscal.
En definitiva, vender ropa de segunda mano puede ser una buena forma de ganar un dinero extra, pero conviene conocer cuál es el límite a partir del cual hay que rendir cuentas con Hacienda para evitar problemas en el futuro.





