¿Piensas en el paro, tus cotizaciones y tu futuro económico en 2026?
Entender cómo funciona el sistema de prestaciones por desempleo en España puede marcar una gran diferencia si te enfrentas a la pérdida de empleo. Saber cuánto paro te corresponde y durante cuánto tiempo no solo ayuda a planificar económicamente, sino también a tomar decisiones informadas sobre tu situación laboral actual y futura.

Después de trabajar durante varios años, especialmente tres años cotizados, es natural preguntarse cuáles son tus derechos y cuánto tiempo puedes percibir la prestación contributiva por desempleo, una de las ayudas más relevantes gestionadas por el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE).
Duración del paro tras tres años cotizados
Si has cotizado tres años completos, cuyo equivalente en días es superior a 1.080 días de cotización, esto te posiciona en un tramo alto dentro de la tabla que utiliza el SEPE para determinar la duración de la prestación contributiva. De acuerdo con la normativa vigente para 2026, la duración del paro se calcula en función de los días cotizados en los últimos seis años previos a la situación de desempleo.

En este sentido, si tus cotizaciones alcanzan o superan aproximadamente 1.080 días, podrías tener derecho a 360 días de prestación por desempleo, equivalentes a un año completo de paro contributivo. Esta estimación se basa en la escala oficial del SEPE donde:
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360–539 días cotizados: 120 días de paro
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540–719 días cotizados: 180 días de paro
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720–899 días cotizados: 240 días de paro
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900–1.079 días cotizados: 300 días de paro
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1.080–1.259 días cotizados: 360 días de paro
… y así sucesivamente hasta un máximo de 720 días (dos años) para cotizaciones muy altas.
Esto significa que, tras tres años de trabajo y cotización, es probable que se te reconozca aproximadamente un año de prestación contributiva, siempre que cumplas con los demás requisitos y hayas cotizado específicamente al desempleo dentro de ese periodo.
Además de la duración del paro, otro elemento clave es la cuantía de la prestación, que se calcula en función de la base reguladora. Esta base se obtiene a partir de la media de tus cotizaciones por desempleo de los últimos 180 días trabajados, y sobre ella se aplican porcentajes: aproximadamente el 70 % durante los primeros seis meses y cerca del 60 % a partir del séptimo mes.
Es importante recordar que, aunque el tiempo cotizado da derecho a una determinada duración, cumplir con todos los requisitos administrativos para solicitar el paro —como estar inscrito como demandante de empleo y presentar la solicitud dentro de los plazos establecidos— es esencial para que puedas percibir la prestación y durante el tiempo completo que te corresponde.
Entender la relación entre tus cotizaciones y la duración de la prestación ayuda a planificar tus pasos tras una situación de desempleo, así como a evaluar opciones como cursos de formación o búsqueda activa de empleo mientras percibes el paro. Este enfoque informado te permite aprovechar al máximo los recursos a tu disposición sin sorpresas inesperadas en el proceso.





