Calefacción inteligente: consejos que pueden impactar tu factura.
Con la llegada del frío, muchos hogares en España encienden la calefacción para mantener el ambiente cálido y confortable. Aunque es un gesto muy habitual, también representa una parte importante del consumo de gas y electricidad durante los meses de invierno, lo que puede influir de forma significativa en las facturas domésticas. Comprender cómo usar la calefacción de manera eficiente no solo ayuda al bolsillo, sino que también favorece un uso más responsable de la energía.

Ante esta situación, periodistas especializados y expertos en economía doméstica han compartido recomendaciones prácticas para optimizar el uso de la calefacción sin caer en mitos o hábitos que, lejos de ahorrar dinero, pueden incrementar el gasto energético.
Recomendaciones clave para usar la calefacción y gastar menos
José María Camarero, periodista económico, ha explicado que uno de los errores más comunes es dejar la calefacción encendida durante todo el día pensando que así se ahorra energía. En realidad, esta práctica puede elevar el consumo innecesariamente. El experto sugiere que lo más eficiente es apagar la calefacción cuando no hay nadie en casa, especialmente si la ausencia supera las dos horas.

Además, Camarero aborda otra cuestión frecuente: si es mejor optar por estufas de gas o eléctricas para calentar diferentes espacios. Según su análisis, las estufas de gas pueden ser más adecuadas para calentar espacios amplios, mientras que los aparatos eléctricos son más eficaces en estancias reducidas. Esta recomendación se basa en la idea de adecuar el tipo de calefacción al tamaño del ambiente, evitando así el consumo excesivo que ocurre cuando se intenta calentar un espacio grande con un aparato que no es el más eficiente para esa finalidad.
El periodista también señala que los aparatos móviles con ruedas, aunque parecen prácticos, pueden acabar siendo más costosos a largo plazo porque suelen consumir más energía que los sistemas de calefacción fija, que aunque requieren una inversión inicial mayor, suelen ofrecer una eficiencia superior.
Estos consejos, provenientes de profesionales con experiencia en temas económicos y de energía, ayudan a desmitificar algunas creencias comunes sobre la calefacción en invierno y ofrecen pautas claras para un uso más racional.
Adoptar estas prácticas en el hogar puede no solo reducir la factura a final de mes, sino también contribuir a un consumo más sostenible en términos de energía. Con la llegada de temperaturas más bajas en los próximos meses, incorporar hábitos eficientes en el uso de la calefacción se vuelve una prioridad tanto para el presupuesto familiar como para el bienestar general.





