Ana Armesto

Ana Armesto

LEGAL

La mediación, esa gran desconocida

La mediación, esa gran desconocida

La forma en que seamos capaces de resolver los conflictos en nuestros negocios, en nuestras empresas, es, con seguridad,  un importante factor de eficiencia y competitividad.

Una resolución rápida de las disputas y conflictos surgidos en el desarrollo de nuestros negocios y de la forma mas “amable” posible, menos cruenta y agresiva,  es sin duda deseable y, en muchas ocasiones, puede resultar un factor crítico de nuestro negocio ¿Por qué entonces no dedicamos a esta cuestión la misma atención que prestamos a otros aspectos del negocio, la atención que realmente se merece?

Quizás demos por hecho, sin más, que una discrepancia, por ejemplo, con un cliente o un proveedor que no hemos podido resolver en una negociación directa, está irremisiblemente destinada a acabar en los tribunales de justicia, o, en el mejor de los casos, (para quienes quieren evitar esta vía de estancamiento o de alargamiento infinito del conflicto que son los tribunales ordinarios) en un arbitraje; dejando en ambos casos la solución del problema automáticamente en manos de una tercera persona.

Pero ¿por qué tirar la toalla y no seguir explorando  las vías de búsqueda de una solución acordada por las partes? ¿Por qué no intentar la vía de la mediación?

La respuesta a menudo suele estar en el desconocimiento de lo que es realmente un proceso de mediación y de lo que realmente puede aportarnos.

Ciertamente en nuestro país (al contrario que en otros países de nuestro entorno) la mediación comercial, la mediación en el ámbito empresarial y de los negocios es la gran desconocida y, por tanto, la gran olvidada.

La Ley 5/2012, de 6 de julio, de Mediación en asuntos civiles y mercantiles, que incorpora al ordenamiento jurídico español la Directiva europea sobre dicha materia, lleva casi dos años de vigencia, y en su lenta andadura, a pesar de los esfuerzos de divulgación que se están realizando desde distintas instancias, estamos en  fase de creación de Centros de Mediación y formación y homologación de mediadores/as.

Lo que toca hacer ahora a las empresas y emprendedores/as es prestar mas atención a la eficiencia en la resolución de sus conflictos y poner todos los medios para elegir en cada caso el sistema más adecuado, la solución más eficaz.

En este contexto, es fundamental acercarse a la mediación, familiarizarse con las posibilidades que ofrece, y dar los pasos necesarios probarla, comenzando por solicitarla a sus abogados/as y proponerla e incluirla en los acuerdos y contratos que se firmen con clientes y proveedores. ¡Merece la pena!