Esta tecnología ya se está utilizando en sectores como la construcción, la medicina y el turismo

Vuelve la realidad aumentada y esta vez es para quedarse

La realidad aumentada, aunque puede sonar a una tecnología relativamente nueva, lleva con nosotros desde hace más de 30 años, como recordaba Javier García-Lajara, director de arte 3D en Unusual Studios, durante su ponencia en EmTech España 2014, donde avisó del retorno definitivo de esta tecnología, que ya se está aplicando en multitud de industrias.

Realidad aumentadaEmTech España 2014
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Como definía Marcos Fernández Marín, director del grupo ARTEC-IRTIC de la Universidad de Valencia y ponente también del panel ‘Gamificación y realidad virtual’, la realidad aumentada mezcla información sintética con nuestro entorno real, creando una realidad mixta.



Las aplicaciones prácticas de esta tecnología son muchas y cada vez se encuentran nuevos usos comerciales. En este sentido, Fernández dio unos cuantos ejemplos de aplicaciones reales que ya están en marcha, como un programa de seguimiento de obra (Sicura Edificación) que están desarrollando para la constructora Dragados.



 




 



Gracias a esta tecnología, el control de la evolución de las construcciones ya se puede hacer a distancia, no hace falta estar a pie de obra. Asimismo, también se puede verificar que piezas traídas de diferentes partes del mundo finalmente encajen como se esperaba. Según Fernández, la precisión de la realidad aumentada es milimétrica, una propiedad muy valorada en muchos sectores.



Volviendo a la construcción, los responsables de la obra sabrán de antemano como va a quedar una pieza dentro del conjunto. Por otro lado, Fernández también está trabajando con Dragados en un proyecto de mantenimiento remoto de maquinaria, porque “no siempre que se nos estropea una máquina tenemos a un experto cerca”, apunta.



Otra aplicación sería el programa Pictogram Room, concebido para ayudar a personas con autismo a conocer mejor su cuerpo y sus movimientos, mejorando su calidad de vida.



El turismo también se está viendo beneficiado por esta tecnología, en la medida que se están desarrollando guías virtuales que complementan y aportan valor a las visitas. Un ejemplo práctico es la Casa Batlló en Barcelona, donde gracias a estas guías podemos ver el mobiliario original que contenía el edificio construido por Gaudí.



 




 



Asimismo, García-Lajara habla de las posibilidades que tiene esta tecnología tanto en el cine como en la publicidad, ya que permite grabar en 360º, pudiendo recorrer todos los rincones de un espacio determinado. A este respecto, García-Lajara comentó la labor que realizan para Airbus, permitiendo mostrar sus aviones en modo catálogo virtual. La medicina también es un sector en el que se podría aplicar la realidad aumentada, ya que permitiría a los médicos practicar las operaciones de una manera más cercana a la realidad.



Como vemos, los usos de esta tecnología son muchos, pero según García-Lajara, nos estaríamos quedando cortos, debido al enorme potencial que representa la realidad aumentada.



Pero ¿qué ha sido lo que ha revivido esta tecnología, que desde los años 90 llevaba en el fondo del cajón? Para García-Lajara la respuesta tiene dos puntos clave:

 



  1. Gracias al desarrollo de la tecnología mobile, los componentes necesarios para el desarrollo de la realidad aumentada se han abaratado mucho.

     

  2. La enorme mejora en los gráficos.


Actualmente, para consumir esta tecnología dependemos fundamentalmente de ordenadores y móviles, sin embargo dispositivos como las Google Glass u Oculus también sirven para este propósito.



Sin embargo, para Fernández Marín el futuro de esta tecnología pasa por algún dispositivo que llevemos en la cabeza, como podrían ser los implantes retinales. En el caso de la Google Glass, este tecnólogo opina que “hoy por hoy no se ha conseguido una mezcla natural entre realidad y realidad virtual”, por lo que por ejemplo, conducir con estas gafas sería peligroso. A la espera de que lleguen nuevas mejoras, esta tecnología ha vuelto para quedarse.