Scot Osterweil es experto del MIT en tecnologías emergentes en la educación

Videojuegos como alternativa a la educación tradicional

Poco o muy poco ha cambiado la enseñanza en las escuelas desde los últimos 100 años. Si bien se han ido introduciendo innovaciones tecnológicas en las aulas como la pizarra, los proyectores o los ordenadores, los métodos de enseñanza se han mantenido prácticamente invariables, comentó Scot Osterweil, Director Creativo en Education Arcade del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), quien aboga por una “revolución” en los métodos de aprendizaje.

Videojuegos como alternativa a la educación tradicional Agencia EFE
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Para llevar a cabo esta renovación en la educación, Osterweil propone utilizar los videojuegos educativos “que harán que los niños recuperen esa actividad de exploración que ya no tienen en sus vidas”.

Este diseñador de juegos electrónicos será ponente en el congreso tecnológico EmTech España, que tendrá lugar el 5 y 6 de noviembre en Valencia, donde desde el panel “Los retos de la educación del futuro” defenderá su férrea posición de cambiar el modelo actual de enseñanza en las escuelas.

Descubrir, inventar, son cosas que los niños ya no hacen en los colegios y que me gustaría verlos hacer”, expresó Osterweil durante una charla incluida en EmTech Global, que se desarrolló en la sede del MIT en Cambridge (Massachusetts) el pasado 9 y 10 de octubre.

Osterweil continuó su ponencia explicando que su objetivo es trasladar la actividad que se da en los videojuegos, a la rutina de los colegios. Para ello, Osterweil y su equipo trabajan en una variedad de videojuegos académicos que mejoren el aprendizaje de los estudiantes.

Para apoyar su teoría, este científico comentó un caso en el que un grupo de niños emigrantes utilizó un juego de aprendizaje de idiomas, logrando mejores resultados que si hubieran asistido a algún tipo de curso tradicional.

Después de 10 semanas de jugar a estos juegos sociales, vimos que se consiguieron bastantes más avances que durante 13 semanas de clase”, aseguró este investigador del MIT, que a pesar de estos buenos resultados, afirma que su intención no es reemplazar las clases por los videojuegos, sino combinarlos, dándole a los profesores “un nuevo rol, que debería ser el de guiar a los alumnos a través de estos juegos”.

Osterweil es el creador Zoombinis, una serie de videojuegos educativos relacionados con las ciencias. Hasta ahora existen tres títulos: Logical Journey of the Zoombinis (El viaje lógico de Zoobini), Zoombinis Mountain Rescue (El rescate de la montaña de Zoobini) y Zoombinis Island Odyssey (La odisea de la isla de Zoombini).

Estos juegos tratan de las aventuras de una raza de pequeñas criaturas azules llamados Zoombinis. En sus aventuras, el jugador a menudo tendrá que resolver puzzles de lógica para seguir avanzando.

Dentro del departamento de Education Arcade algunos de los proyectos en los que está trabajando son Vanished (un juego de ciencia desarrollado en colaboración con el Smithsonian Institution), Labyrinth (matemáticas), Kids Survey Network (datos y estadísticas), Caduceus (ciencia médica), iCue (historia y educación cívica) y la Open Language Learning Initiative (ESL) para la Fundación Hewlett.

Osterweil opina que una educación diferente, eficaz y divertida es posible, sin embargo, para que ocurra esta “revolución” primero se tendría que dar un cambio social, ya que “la tecnología sola no hace nada”.

En el caso de España, el abandono escolar entre los varones se sitúa en el 28,8% y el de las chicas en el 20,8% según los últimos datos publicados por la agencia de estadística europea Eurostat, por lo que parece necesario un cambio radical en nuestro sistema de enseñanza de media, que en los últimos 40 años ha sufrido siete reformas y sin ningún éxito.