Tres consejos para montar una startup con poco capital

A la hora de decidirse por la creación de una startup muchos suelen navegar en los mares de la ilusión y la esperanza, pensando que tienen la idea definitiva y que van a triunfar sí o sí. 

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Y no voy a ser yo quien diga que ésto no será así, pues es el emprendedor el primero que debe dar muestras de su valía y de la del proyecto, pero claro, eso es una cosa, y otra muy diferente es que se tenga razón y suerte. En no pocas ocasiones se puede tener una idea brillante, pero que sin las herramientas adecuadas puede acabar en nada, y la financiación es una de ellas.

¿Cuantas startup no fracasan por realizar una mala planificación de sus recursos económicos? A decir verdad muchas, ¡pero no hay porque! Uno puede comenzar una startup sin medios en exceso, y lo más importante, pudiendo aguantar en el mercado hasta que logre una línea de financiación o ingresos más sólidos. Ahora bien, para ello hay que saber gestionar bien los recursos propios, y de ahí que vayamos a ver algunos consejos para montar una startup con poco capital y no acabar cerrando la persiana antes de tiempo por quedarse sin liquidez.

Gastos racionales

A la hora de realizar el plan de negocio (el algarabío de una startup no elude este paso) hay que ser muy quisquilloso con los gastos que se están planificando, pues a la hora de la verdad cada euro contará. De ahí que no haya que dejarse llevar por la emoción del momento.

El primer gasto de cierto nivel suele ser el lugar desde el que se opera. ¿Realmente necesitamos alquilar una oficina para gestionar el negocio? Puede, sobre todo si desde un inicio se necesita contratar personal, pero no siempre es estrictamente necesario. Tenemos que tener en cuenta que la mayor parte de las startups viven de la gestión de productos tecnológicos difundidos por Internet, por lo que no se torna necesario el hecho de tener un punto de gestión físico en el que poder atender a los clientes.

¡Éstos son “virtuales! Y si hay que atender a un posible inversor mejor que vea que somos responsables y que arañamos cada euro a que éste tenga que ver que necesitamos dinero para sobrevivir y en cambio tenemos una oficina en la última planta de la Torre Picasso. No es coherente, ¿verdad? Además siempre podremos invitar al inversor a tomarse unas galletitas recién hechas por la abuela.

En caso de no ser factible, comenzar desde casa. Lo más recomendable sería alquilar una oficina en una zona industrial; son mucho más económicas y espaciosas. Y si todo va bien (seguro que sí) ya habrá tiempo para irse al centro financiero de la ciudad.

De igual manera hay que tener en cuenta los recursos tecnológicos que se van a requerir. ¿Hace falta tener desde un inicio ordenadores con una velocidad de cálculo exagerada y un espacio en disco como para guardar todos los discursos de Fidel Castro? Realmente no, pues por regla general bastará con una conexión buena a Internet, unos equipos decentes y un software que en no pocas ocasiones puede ser libre, sin tener que verse obligado a pagar licencias (no, tener Windows pirata no es ahorrar).

Salarios

CEO, Presidente ejecutivo, General Manager, etc. Todo eso suena muy bien, pero, ¿realmente hace falta tanta opulencia para un equipo de tres amigos y un par de empleados? Y lo más importante, ¿cómo es la gestión de salarios en la nueva empresa?

El problema en este punto radica en que muchos de los emprendedores provienen del ámbito ejecutivo, sin tener en cuenta que aquí no habrá una compañía que garantice el salario mes a mes. A más de uno ésto no le acaba de entrar en la cabeza y desde un inicio quiere tener las mismas condiciones salariales que antaño. Y bueno, si ésto se acompaña con una financiación justa desde un inicio nos encontraremos con que gran parte de los gastos se va en emonumentos.

Hay que tener mucho cuidado en no emocionarse a la hora de ponerse nóminas al inicio, pues hay que ser conscientes de que al comienzo es cuando más reservas económicas debería haber. Claro está que con ello no estoy diciendo que quien se haya aventurado a montar una startup deba prescindir de una remuneración, pues del aire nadie vive hasta el momento; pero con cabeza, ahí está el truco.

Por cierto, sería muy interesante plantearse la posibilidad de comenzar con la startup mientras se mantiene un ingreso exterior (media jornada laboral, etc.). En muchas ocasiones, y con mucho esfuerzo de por medio, se puede compatibilizar al inicio la actividad emprendedora con un trabajo por cuenta ajena. No es lo más revolucionario de cara a la visión que muchos tienen de Sillicon Valley, lo se, pero ayudará a pagar facturas al inicio sin fundir los recursos de la startup.

Externalización

Hay determinadas actividades estructurales en el funcionamiento de la startup que deben estar bien atadas, pues de ellas dependerá el éxito del proyecto. Son funciones que los emprendedores deberían manejar, o a lo sumo poder derivar en pocos empleados en nómina. Pero hay que tener en cuenta que el mero hecho de tener asalariados implica una serie de gastos muy considerables en el aspecto fiscal, y también de cara a las responsabilidades laborales adquiridas. De ahí que aquellas tareas que no sean realmente comprometidas para el futuro de la empresa deberían ser contratadas a profesionales freelance.

Ahí va un ejemplo. Vamos a imaginar que tenemos un portal online dedicado al mundo del motociclismo, pues somos apasionados de la materia. El negocio en cuestión se basa en mantener una información actualizada del sector en varios idiomas, generando un trafico monetizable mediante publicidad y ofreciendo servicios de diversa índole, como por ejemplo un área donde los usuarios pueden subastar motos y accesorios, comprar entradas para carreras de MotoGP y demás.

Con este ejemplo en mano está claro que necesitaremos personal que gestione todo el contenido y sea capaz de publicar en varios idiomas. También sería interesante contar con un programador que pueda desarrollar la plataforma y dar solución a los problemas técnicos que aparecerán, pero, ¿necesitaremos comerciales en nómina que nos traigan clientes que quieran publicitarse en el portal?¿Sería útil tener un diseñador gráfico en plantilla cuando resulta que manejamos pocas piezas  gráficas?

En estos casos puntuales, donde no hay carga suficiente como para justificar un salario fijo, lo mejor que se puede hacer es contratar estos servicios a profesionales freelance, pues cobrarán únicamente por el trabajo realizado. A ellos les saldrá más rentable trabajar así, a nosotros nos resulta más económico que mantener una nómina sin existir la necesidad, y además habrá menos papeleo de por medio.

Y lo mismo aplica para las actividades de marketing y contabilidad. Debemos externalizar todo aquello que no forme parte del núcleo de la actividad de la startup, debiendo centrarnos en lo que realmente sabemos hacer, en nuestro objetivo. Todo lo demás debe ser colocado en la periferia, en manos de expertos que llevaran a cabo las funciones encomendadas mucho mejor que nosotros, a fin de cuentas se dedican a ello.

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