Cuatro casos de errores cometidos con los socios

Qué errores cometemos al emprender en compañía

¿Emprender solo o en compañía? Si bien es cierto que los expertos lo que más valoran de los proyectos son los equipos, no siempre es sencillo encajar con los socios a nivel empresarial.

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En la ponencia “Errores al emprender. ¿Solo o en compañía de otros?” encuadrada dentro de la macrojornada del Día de la Persona Emprendedora de la Comunidad Valenciana, cuatro empresarios expusieron los errores cometidos con los que fueran sus compañeros de viaje emprendedor.

El primero en tomar la palabra fue Vicente Cremades, CEO del estudio de arquitectura VCAD, quien recomendó tener mucho cuidado al trabajar con amigos.

Para Cremades es muy importante ser profesional al máximo en los negocios, aunque se hagan con amigos de confianza. En su opinión, desde el principio las colaboraciones tienen que estar sujetas a ciertos compromisos a cumplir por todas las partes, para no acabar “regalando” nada. En su caso, confesó haber hecho trabajos profesionales con amigos de los que no recibió compensación alguna.

Antonio Gómez directivo de la empresa de equipamiento de cocinas The Singular Kitchen aconsejó “no empeñarse en mantener un negocio vivo, aunque no salgan lo números”.

Gómez incluso enumeró los estadios por los que se pasa:

  1. En primer lugar, según este emprendedor, la gente recurre a la frase: “con lo que he metido aquí, cómo me voy a retirar ahora”. Cuando el negocio está sentenciado, más vale perder algo, que no perder mucho.
  2. A continuación la gente se autoengaña para no cerrar. Recurre a todo tipo de mentiras para no retirarse
  3. Y en último lugar, llegamos al terreno emocional, lo que Gómez calificó como “el qué dirán” si cierro.

En este sentido, este directivo también recomendó dejar las cuestiones sentimentales de lado. “Nosotros hicimos una reflexión, vimos que nos íbamos a arruinar, así que cerramos. Volvimos a empezar de nuevo y ahora somos líderes del mercado”, aseguró.

Para Norelys Romero, socia de Nomo Concept, su mayor error fue la falta de comunicación con su socio, que a la vez era un buen amigo suyo. Romero volvió sobre el tema de las amistades en los negocios, y recomendó no asociarse con éstas a no ser que se conozca cómo se desarrollan en el mundo de los negocios.

¿Qué es lo que quiero de un socio? ¿Tenemos objetivos comunes?” son dos de las principales cuestiones que se tiene que plantear un emprendedor a la hora de trabajar con otras personas.

Romero también recordó que “una empresa no es un hijo, es algo que se puede vender”.

Juan Gadea del Grupo Gadea Hermanos dio su punto de vista desde lo que significa una empresa familiar, con todos los problemas que ello conlleva.

Gadea comentó que efectivamente no es lo mismo tener de socio a un amigo o a un desconocido que a un familiar, y a continuación formuló la siguiente pregunta: “¿cómo despedir a tu padre, por ejemplo?

Para Gadea, hay que diferenciar claramente entre empresa y vida privada, si no, el negocio nunca funcionará. Asimismo, este empresario recomendó no hacer nunca negocios con nadie, del que no sepas cuál es su visión empresarial.