Sam Altman es el director de la famosa aceleradora Y Combinator

¿Por qué funciona Silicon Valley?

¿Por qué funciona Silicon Valley? es la pregunta que Sam Altman, director de Y Combinator - una de las aceleradoras más exitosas de todo Estados Unidos - se pregunta en el último post de su blog, en el que desvela el éxito de este ecosistema emprendedor.

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Para Altman las startups nacen ya muertas, y sólo la combinación de pequeños milagros hacen que éstas empiecen a respirar. En este sentido, Altman opina que la red de emprendimiento que se ha tejido en Silicon Valley permite que entre todos engañen a la muerte.

Según el director de Y Combinator la gente que trabaja en Silicon Valley está siempre dispuesta a ayudar al vecino, aunque no lo conozcan de nada. Mientras que existe gente que opina que para sobrevivir es necesario acceder a una red de contactos ya establecida, Altman recuerda que Silicon Valley es una comunidad de foráneos que se han ido uniendo para prosperar.

Si montas algo bueno, la gente te ayudará. Es una práctica habitual pedir ayuda a alguien que acabas de conocer”, asegura este emprendedor que a través de Y Combinator ha lanzado más de 700 startups en los nueve años que llevan activos.

Y Combinator es una aceleradora que ofrece tanto financiación como formación, además de acceso a su red de ‘ex alumnos’, entre los que se encuentran celebres compañías como Airbnb, Dropbox o Pebble.

Dos veces al año, Y Combinator hace una selección de startups que traslada a sus instalaciones de Silicon Valley donde se procede a acelerar a éstas con intensidad.

Según Altman, muchas veces las empresas no requieren de financiación, sino simplemente de mentorización, por lo que no cobran ni un dólar. Es por este motivo, que los alumni de esta aceleradora suelen estar siempre tan predispuestos a ayudar a los demás.

Para Altman, este tipo de comunidades son el futuro. Sin embargo, ¿es posible replicar este modelo en algún otro lado?

“Según mi experiencia sí, pero necesitarías un lugar con unos cuantos miles de personas, además de capital”, señala este antiguo alumno de Stanford. Además se necesitarían otras dos condiciones: que la mayoría de esta población estuviera interesada en tecnología y emprendimiento, así como en la compensación a largo plazo.

“En la mayoría de las ciudades dominan otros aspectos, y si las startups son un asunto secundario, será muy complicado replicar el entorno de Silicon Valley en otro sitio”, aclara.

Otro punto importante es la compensación a largo plazo. “Casi todo el mundo quiere hacerse rico, pero están dispuestos a esperar”, asegura Altman, quien explica que la gente fuera del ‘valle’ piensa en la compensación inmediata, mientras que en Silicon Valley la población habla más de equity que de salarios.

“Centrarse en ganar dinero a largo plazo, a expensas de oportunidades a corto, es esencial para construir empresas que tengan un gran impacto y perdurabilidad”, sentencia.