Sigue los consejos de Rossana Encina y Beatriz Conde, socia y responsable legal de Expat-Advisors

Planificación y gestión para instalarse en el extranjero

Cualquier empresa que desee instalarse en el extranjero debe consultar cuales son los pasos legales necesarios para llevar a cabo ese proceso. En este sentido, Rossana Encina y Beatriz Conde, socia y responsable legal de Expat-Advisors, nos dan las pautas a seguir para que la planificación y gestión se hagan de forma correcta. 

Sigue los consejos de Rossana Encina y Beatriz Conde, socia y responsable legal de Expat-AdvisorsLleva tu empresa a cualquier parte del mundo con los procesos de internacionalización adecuados
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Antes de lanzarse a la internacionalización hay que tener en cuenta varios aspectos como la inmigración, los aspectos fiscales, la seguridad social y los trámites aduaneros en cuanto a la mudanza y la logística, así como estudiar cuáles son los trámites en origen y en destino en cada uno de los puntos citados. Es decir, conocer todo el papeleo, desde la planificación hasta el desarrollo.



A continuación veremos tres casos prácticos como México, Colombia y Panamá que nos dará una visión genérica en temas de inmigración. ¿Por qué estos países? “por la afluencia de desplazamientos que está habiendo en los últimos años” argumenta Conde.



Tipos de desplazamientos para instalarse en el extranjero



Incialmente Conde expone dos tipos de desplazamientos: uno comunitario (Unión Europea) y otro mundial. Siempre que el desplazamiento sea a nivel comunitario, será más sencillo instalarse gracias a la libre circulación de los trabajadores, reduciendo al mínimo las trabas burocráticas.



En el caso de querer dar un salto mayor, primero habrá que distinguir el tipo de país al que nos queremos trasladar, pues en materia de inmigración podemos encontrarnos con: 
 



  • Países en lo que se exige tramitar un visado desde el punto de origen, en este caso España

  • Países en los que además de tramitar el visado desde el punto de origen, también se exige un permiso de trabajo

  • Países en los que solo tenemos que tramitar un permiso de trabajo en el país de destino.


Casos prácticos: Méjico, Colombia y Panamá



En el caso de México, los empresarios españoles necesitan tanto una visa de entrada como un permiso de trabajo. En Colombia se requieren tramitar desde el Consulado de España un permiso de trabajo, mientras que en Panamá no es necesario una visa de entrada, pero sí solicitar allí un permiso de trabajo que corresponda a las necesidades de cada uno.



¿Qué necesitamos una vez nos plantean la posibilidad de poder desplazarnos?



El proceso de gestión para obtener un visado se tramita desde España o en el consulado del país que corresponda. Generalmente se solicitarán varios tipos de documentos que pueden variar según el consulado, pero que normalmente son comunes: el pasaporte –siempre vigente y con una validez hasta de seis meses-, el certificado de antecedentes penales, certificados médicos, certificado de estudios, certificado de nacimiento y de matrimonio.



Por otro lado, cada vez más se están solicitando los certificados de medios de vida “sobre todo en los casos en los que se mantienen la remuneración en España para acreditar que podemos mantenernos por nosotros mismos” explica Conde. Es importante “legalizar” los documentos para que tengan validez fuera de España, para ello hay que diferenciar entre el convenio de la Haya y la legalización diplomática.



Dos tipos de convenios
 



  • El convenio de la Haya: es un trámite más sencillo y se aplica cuando el país de origen y el de destino forman parte de este convenio. Los trámites se simplifican porque se elimina el paso de acudir al consulado. Se trata de un método simplificado de legalización de documentos para ser verificados en el tipo de desplazamientos a nivel internacional.
     

  • La legalización diplomática: es un método más largo y conlleva un mayor coste ya que pasa por más administraciones y por el Consulado.


Pautas a tener en cuenta



En el caso de que un visado no sea válido, tienes que tramitar en el país de destino un permiso de trabajo, para lo que te solicitarán documentos de la empresa para conocer si estás al corriente de pagos. 



Es importante saber que el tiempo de tramitación de un visado es inferior al trámite de un permiso de trabajo. Un visado suele tardar diez días y un permiso de trabajo puede extenderse entre un mes o mes y medio.



Con respecto a la familia, podemos “anexarla” a este permiso de trabajo aportando los documentos de certificado de nacimiento y de matrimonio, ya que nos permiten tener un permiso de residencia para nuestra familia.



“Irse fuera es una decisión importante” exclama Conde, puesto que, en el caso de querer hacer una mudanza debes tener en cuenta el tiempo que vas a estar en ese país de destino, sospesar los gastos del trámite y tener en vigor el permiso de trabajo antes de enviar los muebles a ese país.



 ¿Qué perfiles de empresas se van al extranjero?



“Por el contexto económico que estamos viviendo, hablamos de multinacionales españolas que están explorando nuevos mercados y nuevos destinos emergentes. Por ejemplo Latinoamérica es un destino donde ya se ha expatriado durante muchos años gracias a la facilidad del idioma y la familiaridad con este país", aclara Conde.



En cuanto a destinos, España es el segundo mayor inversor de Panamá, con grandes proyectos en infraestructuras, aunque también hay grandes empresas españolas entrando en lugares de África como Angola, Mozambique o Tanzania donde se está invirtiendo en minería, energía solar o eólica. Sectores que atraen a empresas españolas para entrar en esos mercados.



¿Qué tipo de problemas se encuentran a la hora de adaptarse?



“Dependerá de la duración y la asignación” explica Encina. Si la asignación es de larga duración -suelen ser altos directivos que van una media de 3 a 5 años con sus familias- el problema será el periodo de adaptación que experimente en el país de destino.



Si la asignación es de corta duración -dependiendo del destino-, el periodo de adaptación puede ser más o menos corto. Por ejemplo África, el idioma es distinto, el shock cultural es más grande, la forma de negociar diferente “y puede costar más, pero en menos tiempo”, concluye la cofundadora de Expat-Advisors.