El mayor fallo de este colectivo es no contar con un buen asesoramiento financiero

Conoce la importancia de un plan de negocio para la susbsitencia de tu proyecto

Sobrevivir, hoy en día, es una meta complicada para pymes y autónomos, pero existe una solución que se centra en elaborar un detallado, estudiado y programado plan de negocio, que te ayudará a “salir adelante en los complicados tiempos que corren”, explica Cristina Alonso, fundadora y managing director de Empresa en Positivo. 

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Asesoramiento financiero

El mayor fallo que tienen muchas empresas y autónomos es no contar con asesoramiento financiero, aspecto que Cristina Alonso considera “imprescindible”. En toda organización debe haber una persona con conocimientos, encargada del aspecto económico, que esté pendiente y prevea los posibles riesgos.

El papel del gerente de una empresa o de un autónomo es “sacar adelante su negocio y colocar su producto en el mercado”, además de otras tareas como desarrollar nuevas ideas o estudiar a la competencia, pero “no tener que perder un gran número de horas en ocuparse de la contabilidad. Para eso están los expertos en la materia”.

Plan de negocio para pymes y autónomos

1-Estudiar con detalle la misión y los objetivos que se desean conseguir. ¿Por qué surge?, tener los conocimientos necesarios para desarrollar la idea de negocio y, en caso de no ser así, formarse adecuadamente.

2-Analizar el producto o servicio que se desea colocar en el mercado, buscando sus puntos fuertes, los beneficios para el cliente y el público objetivo, así como comprobar que el nicho de mercado que se desea cubrir es lo suficientemente amplio, para conseguir los objetivos propuestos.

3-Competitividad: Es imprescindible analizar a la competencia, realizando comparativas con las otras empresas del mismo sector y buscando “aportar algo nuevo que nos diferencie y conquiste al consumidor”.

4-Elaborar un plan de marketing en el que no hay que olvidar la inclusión de un estudio sobre las posibles debilidades de “nuestro producto o servicio”, sus fortalezas, factores internos, oportunidades y amenazas externas (normas legales).

5-Plan de ventas: Estrategias, canales de distribución y estimaciones de ventas.

6-El factor humano es un aspecto de especial importancia, motivo por el cual es necesario elaborar un plan de recursos humanos, donde establezcan las condiciones y actuaciones del equipo dedicado a lanzar y colocar el producto o servicio.

7-Aspectos legales y societarios: Elegir la forma jurídica, es decir, el tipo de sociedad que vamos a crear, persona física o jurídica, empresario individual, sociedad anónima o limitada, estudiando las ventajas e inconvenientes de cada una de ellas, así como informarse con detalle de los permisos y licencias especiales.

En este punto hay que tener en cuenta que todo este proceso “va a suponer un coste económico añadido” que hay que incluir en el plan de inversiones.   

8-Cuenta de Resultados: para desarrollar este punto, el emprendedor, pyme o autónomo debería contar con un asesor financiero o experto en contabilidad, el cual es un gasto más, pero muy productivo”.

a) Establecer un Plan de Cuenta de Resultados o una previsión de los ingresos y los gastos/pérdidas y ganancias.

b) Balances previsionales (previsiones), al menos para tres años, donde se estudie que se pretende obtener con la empresa y como conseguirlo.  

c) Plan de inversiones. Para llevarlo a cabo es aconsejable hacerlo en dos fases: Una fase preparatoria (capital necesario para adquirir el producto, plan de lanzamiento, gastos legales de constitución del tipo de sociedad o  alta en autónomos), y un plan de inversiones. La segunda fase, está relacionada con el inicio de la actividad (compras y ventas, adecuación del local y equipo humano).

9-Necesidades de financiación: Valorar las distintas alternativas de financiación, ya se trate de recursos propios o préstamos financieros. Es imprescindible, estimar como podremos devolver el capital invertido, si se trata de una cantidad prestada.

Para proceder a la estimación del dinero que vamos a necesitar, indica Cristina Alonso, es preciso “familiarizarse con el concepto de flujo de caja, dado que las necesidades de financiación van a venir no tanto por los ingresos y gastos previsionales (previsión) del negocio, sino por los flujos de caja previsionales positivos o negativos que se van a generar, es decir, en el posible desequilibrio entre gastos e ingresos. Estudiar si el negocio es rentable y expresar en dos folios todo lo que acontece a la creación de la nueva empresa, “de cara a conseguir un posible inversor”.