En seis meses puedes obtener la concesión y abrir tu tienda

Cómo convertir tu idea emprendedora en una franquicia

Para crear una franquicia hay que recorrer un camino, para que tu negocio pueda salir adelante con éxito y seguir unos pasos para convertir  “tu idea” en una empresa rentable, para que puedas transmitirla a otras personas y crecer, señala Irene Moscardó, de Shop Explosión, durante el Día de la Persona Emprendedora.

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Una vez surge la idea, lo primero que hay que hacer es compartirla con personas cercanas y buscar la forma de expresarla en 10 segundos. Después hay que plantearse cuál es la motivación que nos mueve, qué deseamos conseguir con su puesta en marcha. ¿Es ganar dinero?, ¿hacer grande su nombre?.

Un asunto que los emprendedores en algunas ocasiones olvidan es plantearse “me gusta mucho mi idea pero, ¿realmente podría tener demanda en el mercado?”. Por esta razón, es muy importante estudiar el sector en el cual se va a desarrollar  el negocio y analizar si se “trata de un producto de moda o maduro, aunque eso no significa que no pueda tener éxito”.

Es preciso analizar bien el producto a desarrollar, y crear una cuenta de explotación, es decir, prever los gastos que acarreará la apertura del nuevo negocio. En este estudio previo e indispensable para seguir adelante, hay que tener en cuenta el alquiler del local y su tamaño, 70 metros cuadrados es una buena medida para empezar, gastos de luz, agua y teléfono, mobiliario, nóminas de los empleados, ubicación, almacén. El 80% de los establecimientos en franquicia tienen todas estas necesidades.    

Además, hay que saber cuánto se vende al mes, efectuar un pormenorizado seguimiento de las ventas, contar con la estacionalidad (volumen de ventas, según los meses del año), hacer unas gráficas con los puntos más altos y bajos, así como estudiarlos con detalle, los gastos de mantener la tienda abierta, cuándo vendemos y cómo, así como utilizar las aplicaciones informáticas necesarias, insiste Irene Moscardó.

Registra tu idea para que no te copien

Cuando hayas elegido el “nombre comercial” y creado la marca, en el que es aconsejable que se incluya, si es posible, la actividad de la nueva empresa o el producto que se ofrece al consumidor, así el consumidor conoce en seguida de que trata tu negocio, y “es fundamental registrar tu idea en la Oficina Española de Patentes y Marcas, para evitar que copien tu idea”.

Para registrar sólo tienes que acudir a la oficina y proporcionar nombre, logotipo de la empresa, actividad a desarrollar y desembolsar 150 euros. En caso de que “registres una segunda actividad, el precio a pagar es más barato, no llega 90 euros”. Es interesante, comenta la responsable de Shop Explosión, preguntar por las actividades próximas.

Para abir un local, una vez patentada la idea de negocio, la marca tiene que estar dada de alta. Para ello, hay que acudir al Ayuntamiento y rellenar un impreso. En condiciones normales, la concesión debe estar disponible en unos seis meses. “A partir de ahí, ya puedes  abrir tu franquicia”. Sin la marca comercial dada de alta, la franquicia no puede existir”, asegura Irene Moscardó.