Un pagaré “no a la orden” es todo aquel en el que aparece de forma específica esta descripción

Pagaré no a la orden: qué es y sus características

A través de la fórmula del pagaré no a la orden, el firmante expresa la prohibición de que el título sea transmisible mediante endoso, aunque sí se podrá transmitir mediante la cesión ordinaria para su cobro. Con ella, se pretende evitar que se endosen los créditos que conlleva el pagaré con fuerza ejecutiva.

Pagaré no a la orden: qué es y sus característicasQué es un pagaré "no a la orden"
  • linkedin
  • google+


Muchas empresas de la gran distribución introducen esa condición en sus pagarés para evitar que una entidad financiera o un acreedor de su proveedor puedan reclamarles con fuerza ejecutiva esa deuda y con ello, tratan de incitar a sus proveedores para que cumplan sus compromisos.



La particularidad más significativa de este tipo de pagaré entonces, es que no se puede endosar a un tercero, y por tanto, la obligación cambiaria que asume el firmante lo es exclusivamente frente a quien se expida, pero éste a su vez no puede transmitir el pagaré más que en los términos de una cesión ordinaria. De esta manera, en caso de impago, el firmante es muy probable que tenga más capacidad de negociación, pues normalmente será un proveedor o una entidad con la que tiene una relación comercial.



Una ventaja de los pagarés “no a la orden” es que no tributan por el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados al no realizar función de giro ni aunque se descuenten. Así son unos documentos que están libres de timbres y esto supone un ahorro de costes considerable.





Cuando se descuenta un pagaré “no a la orden” en una entidad de crédito, ésta toma los documentos en garantía, pero no puede incorporarse al título por endoso, que toma como una cesión de crédito. La entidad financiera contactará con el firmante del pagaré para informarle de que éste le ha sido cedido, pero la entidad en caso de producirse impago, no podrá iniciar contra el firmante un juicio ejecutivo cambiario, aunque sí dispondrá de todas las acciones jurídicas para reclamar el pago del crédito vencido. Por tanto:

 



  • El poseedor de un pagaré no a la orden, pierde la vía ejecutiva para reclamar el cobro en caso de impago o devolución.

     

  • Un pagaré no a la orden no puede transmitirse a terceros por endoso, únicamente de forma notarial y con el consentimiento del emisor.

     

  • Las entidades financieras descuentan pagarés “no a la orden” cuando confirman que el firmante del efecto ha recibido la notificación de la cesión, evitando así el riesgo de que el emisor del pagaré se libere de atenderlo al vencimiento pagándolo al cedente antes de tener conocimiento de la cesión.


Por otro lado, señalar que existen en el marcdo empresas especializadas en descontar pagarés como Gedesco, Urgialis o Corfisa.