Obligaciones Contractuales Parte IV: La Solidaridad.

Como hemos visto anteriormente, existen numerosos tipos de obligaciones, los cuales vamos a analizar uno por uno.

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Obligaciones Solidarias

Primero de todo, debe distinguirse entre si se trata de solidaridad de tipo activo o pasivo.

Activa

En el primer caso, estamos ante créditos solidarios, los cuales cada uno de los acreedores dispone de facultad para, de forma individual, exigir y recibir del deudor la totalidad de la prestación adeudada, quedando éste liberado totalmente. En este caso el acreedor receptor deberá repartir entre el resto la cuantía recibida.

Existen una serie de particularidades a tener en cuenta:

  • El deudor podrá pagar al acreedor de su elección, mientras no sea demandado por uno de ellos para que efectúe el pago. En caso de que eso sucediera, es el demandante el que tiene preferencia en el cobro, por lo que, en caso de que el deudor efectuara el pago a un acreedor distinto, no se produciría el efecto extintivo de la obligación.
  • Cada acreedor está facultado para llevar a cabo por sí mismo acciones que puedan beneficiar a los demás, pero no aquellas que puedan perjudicar el derecho de crédito que ostentan. A pesar de ello, cada titular puede realizar actos que modifiquen o extingan la relación obligatoria pero responderá frente a los demás por la parte proporcional que les corresponde.
  • El acreedor podrá dirigirse contra cualquiera de los deudores solidarios o contra todos ellos de forma simultánea en caso de existir más de uno. Aquellas reclamaciones que se entablen contra uno no serán ningún impedimento para que posteriormente se efectúen otras contra los demás, siempre y cuando la primera no haya servido para el cobro íntegro de la deuda.

Pasiva

Si se tratase de solidaridad pasiva, cada deudor podría pagar la deuda total y esta acción tendría efectos liberatorios para el resto, sin perjuicio del derecho de repetición que ya hemos comentado en otras ocasiones que tendría frente al resto de deudores.

Este régimen contiene un conjunto de rasgos que es conveniente tomar en consideración:

  • Como se indicaba anteriormente, cada deudor lo es de la totalidad de la prestación, pudiendo el acreedor dirigirse contra todos, en caso de existir pluralidad de ellos, de forma simultánea o contra cualquiera de ellos, ya que quien paga extingue la obligación.
  • Del mismo modo que con el régimen anteriormente expuesto, las reclamaciones entabladas contra uno no impide que se efectúen posteriores contra el resto, siempre y cuando del primero no haya logrado el pago íntegro de la deuda.
  • Una condena por impago solamente tendrá efectos respecto al deudor solidario que ha sido demandado y condenado por ello, pero no frente al resto que no haya sido demandado.  
  • Como regla general, si el acreedor o acreedores modifican las condiciones de la obligación con cualquiera de los deudores solidarios, se extingue la relación obligacional salvo en un supuesto: por ejemplo, si a un deudor le perdonan la deuda, no quedará liberado de su responsabilidad respecto a los otros deudores si ha habido alguno de ellos que ya ha hecho efectiva íntegramente la deuda.
  • En caso de que el bien objeto de la obligación desaparezca o la prestación resulte imposible de cumplir sin que exista culpa de los deudores solidarios, quedará extinguida. Si por el contrario, si medió culpa de alguno, todos serán responsables del precio y además del abono de la indemnización de daños e intereses al acreedor. No obstante, quienes no hayan tenido culpa podrán ejercer su derecho de repetición contra el culpable o negligente.
  • Si un deudor solidario no puede cumplir con su parte de la obligación por insolvencia debidamente justificada, sus co-deudores deberán suplirlo, en la proporción de su participación en la obligación.
  • Si un deudor realiza el pago íntegro, únicamente le puede reclamar a sus solidarios la parte que a cada uno le corresponda, a lo que habrá que sumarle los intereses devengados por el anticipo del montante total.

Debemos mencionar que existe también otro tipo de solidaridad como es la de carácter impropio, esto es, aquella que, a pesar de no tener los acreedores y deudores los mismos plazos y condiciones, se presume que se produce.

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