Morirse también es un negocio de millones de euros

Las cifras de beneficio no dejan lugar a dudas

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Morirse en España cuesta de media 3500 €, unas 6 veces más que el salario mínimo interprofesional que en 2016 asciende a 655,20€. La información procede de un informe de la OCU el cual establece que los precios son diferentes entre los sepelios que se celebran en las ciudades o en los pueblos. Todo depende de una cantidad de factores importantes como son la sepultura, el enterramiento, si se producirá incineración o sí se tiene seguro de decesos.

Un 36,2 % de los familiares de españoles que murieron en 2015 optaron por la incineración. Lo que da una idea del cambio de tendencia que se está produciendo. El sector ha movido un volumen de 1500 millones de euros en 2015, donde se produjeron 1157 fallecimientos diarios y suele haber 9,76 trabajadores por cada fallecimiento.

El volumen de facturación del sector funerario asciende a 1475 millones de euros al año. Si atendemos al coste del funeral, el 49 % va al servicio funerario, 19% tal cementerio la cremación urna, un 17% y el 15% a diversas gestiones como certificados y tasas, coronas, Navidad o escuela y la Iglesia.

El 60% de los fallecimientos están cubiertos por una aseguradora. En el sector 7 de cada 10 son varones donde las empresas emplean a 11305 personas de las que el 28% son mujeres y el 72% hombres. En el último la contratación de alrededor de 500 empleados.

Volviendo al tema de los hornos crematorios, España es el país de Europa que cuenta con mayor número de hornos crematorios (364). A pesar de esto, nuestro país es uno de los que menos personas se incineran junto con Italia. Los hornos cuentan con una capacidad para 1465 incineraciones al día, lo que es más del triple de las que realmente hacen que ascienden a 419. Los tanatorios y velatorios son un total de 2405, con más de 7.000 salas para los 1.157 fallecimientos diarios.

Cada vez aumenta la tendencia a incinerarse, aunque todavía no llega a los niveles europeos, aunque se piensa que, dentro de una década, 6 de cada 10 fallecidos se incinerarán. En el ámbito urbano es superior que, en el rural, superando en algunas ciudades el 70%.

El año 2015 murieron 422.276 personas, de las que 212.132 eran hombres y 209.144 mujers, un 6.7% más que el año anterior, siendo el mayor porcentaje desde que existen datos de manera oficial. En el sector se piensa que este año las defunciones serán de entre 395.000 y 400.00 personas.

 

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