Entrevista a Javier Megías, business angel y consultor en estrategias para startups y empresas

“Mejor un buen equipo que una buena idea”

“Para mí sin ninguna duda es mejor un buen equipo, que una buena idea porque al final la realidad es que casi ninguna, por no decir ninguna se acaba ejecutando de la manera prevista inicialmente, por lo que prefiero un buen equipo que sea capaz de llevar a cabo ese proceso de reenfoque”.

“Mejor un buen equipo que una buena idea”“Mejor un buen equipo que una buena idea”
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Esta es la opinión de Javier Megías, business angel y consultor en estrategias para empresas y startups, especializado en modelos de negocio. Asimismo Megías es uno de los inversores más activos en Internet y en las redes sociales, siendo uno de los influencers más destacados a nivel nacional.



¿Qué buscas en una idea de negocio?



Busco tres cosas, que el planteamiento o el problema que resuelva sea un problema real, que el negocio tengo capacidad de crecer y obviamente que sea rentable.



¿Qué esperas de un equipo fundador?



Que esté equilibrado, es decir, es mala idea un equipo sólo de tecnólogos y sólo de gente de negocios. También espero que estén comprometidos y una dedicación del 100%, pero sobre todo, lo que espero de ellos es que realmente pueda aportar al proyecto. Es decir, las dos grandes preguntas que nos hacemos son: si realmente es una oportunidad que van a explotar y si el equipo es el más adecuado para explotar esa oportunidad.



¿Qué cantidad inviertes por operación?



Depende muchísimo, pero jamás más de 30.000 €. Yo invierto siempre en fases muy tempranas.



¿Cómo haces la valoración de los proyectos?



Idealmente la valoración la tiene que plantear el equipo emprendedor. Al final es una de esas grandes dudas sobre cómo se valora algo que todavía no factura. Existen muchos criterios para hacerlo, desde comparaciones con modelos similares en la fase en la que están, hasta mirar lo que se lleva invertido, el coste de oportunidad del equipo emprendedor por no estar haciendo otra cosa, el potencial … al final la valoración para mí es simplemente un indicativo de cómo de grande e interesante es la oportunidad.



¿En qué sectores inviertes?



Prácticamente en exclusiva en Internet, en lo que llaman consumo en Internet, pero tengo también alguna cosa en temas relacionadas con hardware.



¿Qué porcentaje te sueles quedar de las empresas?



Depende de la valoración, pero jamás y bajo ningún concepto quiero que sea más de un 20-25%, porque si es eso en un momento tan temprano, el emprendedor en una ronda posterior acabará vendiendo muy poco porcentaje de su empresa y eso es la receta segura del fracaso.



Una vez decidido que el proyecto es válido, ¿qué es lo que ocurre?



El proceso de decidir si el proyecto es bueno suele ser largo, pero luego llega un proceso donde se discute la valoración, se discuten un montón de aspectos más formales, como si hay un pacto de socios, pues si éste está bien diseñado etc. Al final típicamente se hace una ampliación de capital y se entra a trabajar.



¿Qué aportas tú a los proyectos además de capital?



Me gusta no sólo aportar capital, sino también otras cosas como conocimientos, red de contactos … Intento implicarme en la justa medida. Intento ayudar en mis áreas de especialidad que son la parte de modelos de negocio, estrategia de monetización y demás, pero lo justo. Deber ser el equipo promotor quien realmente saque adelante su idea. Les haría un flaco favor y sería una mala inversión si tuviera yo que estar demasiado involucrado en el día a día.



¿Qué auditas en las empresas antes de invertir?



La palabra auditar no me gusta, porque normalmente en el momento que entro yo hay pocos datos que auditar. Yo lo que miro es que haya un problema real, que haya suficientes clientes que tengan ese problema real, es decir que haya una oportunidad, un mercado de un tamaño suficiente para que una empresa pueda crecer.



Por ejemplo, si se monta un modelo de negocio para papás separados, rubios y con un ojo verde y otro azul (bromea), pues seguramente pueda ser muy rentable, pero no es una oportunidad para mí. Busco proyecto invertible, busco que ese mercado o ese proyecto tenga capacidad de escalar. Busco que me parezca creíble su modelo de negocio, es decir, lo que esperan cobrar, cómo esperan hacerlo, cómo esperan meterle mano al mercado – las estrategias de captación y de retención de clientes - …



Creo también que es muy importante el equipo. La gente habla mucho del encaje producto-mercado, y yo siempre digo que para mí el éxito está en el encaje equipo-producto-mercado. Básicamente lo que miro es que exista ese encaje. En el momento en el que estoy yo el encaje producto-mercado aún no ha sucedido, pero suele haber indicadores de tracción que te pueden dar una idea si ese modelo tiene sentido o no.



¿Cómo es tu relación con los equipos una vez dentro?



Una vez pasada esa época más de poli malo, cuando tienes que mirar y analizar con más detalle las cosas, tu trabajo es ayudar en todo lo posible al equipo, por lo que tiene que existir una relación cercana y de absoluta confianza. De las peores cosas que se pueden hacer es mentir a tu inversor o que el inversor mienta al equipo. Esto va a ser una relación larga. Hay una estadística no oficial que dice que si en Estados Unidos se tarda entre tres y cinco años en que el inversor salga, y en Europa entre cuatro y seis, en España es entre cinco y siete que son muchos años como para no tener una relación de absoluta confianza.



¿Cómo se decide cuándo salir?



Es el emprendedor quien decide cuando tiene que salir el inversor. Yo puedo dar un input, pero al final como la empresa es suya, son ellos quienes tienen que decidir.



¿Cómo estableces la valoración para la venta?  



La valoración para la venta es algo similar a la valoración para la inversión, aunque a la hora de la venta ya existen algunos indicadores más objetivos de los que había en el momento de la valoración para la inversión. Pero al final la realidad es que las cosas valen lo que la gente está dispuesta a pagar por ellas.



¿Cuéntanos un éxito y un fracaso?



Para mí la definición de éxito es una de esas grandes dudas. Para mí el éxito más que una buena salida/venta es cuando una empresa consigue encajar muy bien en un mercado, tener crecimientos muy buenos, ofreciendo realmente mucho valor. En mí caso, uno de los éxitos más llamativos es Chicisimo, aunque no es un éxito mío, sino del equipo emprendedor que han conseguido posicionarse como la utilidad social de moda más potente de Europa con bastante diferencia.



Y quizás fracaso, pues mi primera inversión en la que el emprendedor era bastante júnior y encima hubo un cambio regulatorio a mitad de proyecto que hizo inviable algo que tenía muy buena pinta. Estas cosas pasan y hay que aceptarlas. Es parte del juego y una auténtica lástima, porque el emprendedor sufrió mucho yo perdí mi dinero, pero esto es el juego.