Siete innovadores mayores de 70 años que siguen al pie del cañón

Los ‘viejos’ innovadores nunca mueren

“La innovación no tiene favoritos a la hora de elegir a sus siervos: los mayores son tan capaces de generar nuevas ideas como los jóvenes”, escribe Jason Pontin, director de la revista tecnológica MIT Technology Review, donde enumera a siete innovadores mayores de 70 años, que a pesar de su avanzada edad, siguen al pie del cañón.

Los ‘viejos’ innovadores nunca muerenCharles Townsed, inventor del láser
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Alan Kay (74)



“La mejor manera de predecir el futuro es inventarlo”. Este que habla es Alan Key, unos de los padres de la computación personal y actualmente presidente del Instituto de Investigación Viewpoints. En concreto, allá por los 70, Key fue el inventor del Dynabook (Personal Dynamic Media) - el génesis de las tablets – para el que desarrolló el lenguaje de diseño Smalltalk, que a su vez serviría de inspiración para los primeros ordenadores de Apple. Asimismo, Kay fue parte del equipo de Xerox PARC que desarrolló Ethernet – origen Internet – y la impresión por láser, entre otras cosas.



En la actualidad, y a sus 74 años, Kay está lejos de jubilarse y se mantiene muy activo, especialmente dentro del proyecto educativo ‘One Laptop Per Child’ (Un portátil por niño), dirigido especialmente a los países del tercer mundo. A este respecto, Kay y otros académicos diseñaron el XO-1, un ordenador especialmente pensado para niños y de precio reducido (100$). Estos ordenadores se venden exclusivamente a los Gobiernos.



Ada Yonath (75)



Yonath es una científica israelí ganadora del Premio Nobel de Química en 2009 por su contribución al estudio de los ribosomas, que son los responsables de la síntesis de las proteínas. Sin embargo, hasta hace poco no se entendía cómo funcionaban los ribosomas, para lo que Yonath desarrolló una nueva técnica: la criobiocristalografía, que revelaba la estructura atómica de estos complejos macromoleculares. Actualmente Es directora del Centro de Estructura Biomolecular Helen y Milton A. Kimmelman del Instituto Weizmann (Israel)



Laurence Young (78)



Casi a sus 80 años, Young es el director de bioastronáutica en el Programa de Ciencias y Tecnología de la Salud de Harvard-MIT (EEUU), donde trabaja activamente en la creación de cascos más seguros, además de construir una máquina de gravedad artificial en la Estación Espacial Internacional. Durante su carrera trabajó para solucionar problemas en los vuelos espaciales, contribuyendo especialmente en el campo de la medicina aeroespacial y en la investigación del movimiento del ojo, el equilibrio y el control manual. Asimismo, la NASA reconoció sus logros otorgándole un Space Act Award en 1995.



Robert Solow (90)



Este veterano economista sigue investigando y publicando, como demuestra uno de sus últimos artículos en la revista New Republic, en la que repasa la teoría sobre el capitalismo de Thomas Piketty.



Solow obtuvo el Premio Nobel de Economía en 1987 por sus contribuciones a la teoría del crecimiento económico. Asimismo, este académico es el creador del modelo que lleva su propio nombre, creado para explicar el crecimiento económico y las variables que inciden en este en el largo plazo.  Asimismo, Solow fue profesor en el MIT y asesor de Kennedy durante su mandato como Presidente de los Estados Unidos.



Carl Djerassi (90)



Djerassi fue uno de los químicos que hicieron posible la creación de la píldora anticonceptiva. Siendo más específicos, Djerassi, junto con otros científicos, logró sintetizar en 1951 la noretisterona, la primera progestina oral altamente activa, que se usaría en estos anticonceptivos orales.



La Píldora se empezaría a comercializar en 1960, transformando el panorama de las relaciones sexuales. Por otro lado, este profesor emérito de Stanford y científico multidisciplinar tiene una dilatada y prolífica carrera como novelista de ciencia ficción. Una ocupación que hoy en día todavía le mantiene activo.



John Goodenough (92)



Goodenough fue el creador de los cátodos utilizados por las baterías de ión-litio recargables, así como por desarrollar las conocidas como reglas Goodenough-Kanamori, utilizadas para determinar el signo magnético de los materiales.



Por otro lado, haber sobrepasado los 90 años no ha sido razón suficiente para dejar de trabajar, y en la actualidad es todavía profesor de Ingeniería Mecánica en la Universidad de Texas (Austin).



Charles Townes (99)



El incombustibles Townes, inventor del Láser y premio Nobel de Física en 1964, no ve el momento de parar, y considera que todavía puede seguir haciendo aportaciones a la ciencia, sobre todo estudiando el uso del láser en la óptica. En este sentido, el láser ayuda a combinar las imágenes de telescopios lejanos, lo que se está utilizando para la buscar inteligencia extraterrestre.