Entrevista a Damiá Tormo, cofundador de Bioncotech Therapeutics

“Los emprendedores pueden tropezar hasta cuatro veces antes de alcanzar el éxito”

Damiá Tormo es doctor en Genética Molecular e Inmunología, así como cofundador de Bioncotech Therapeutics, empresa cuyo objetivo es crear tratamientos contra cánceres agresivos, como melanoma, vejiga, cerebro o páncreas. En 2011 fue reconocido por el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) como uno de los diez mejores innovadores españoles menores de 35 años.   

“Los emprendedores pueden tropezar hasta cuatro veces antes de alcanzar el éxito”Damiá Tormo, cofundador de Bioncotech Therapeutics
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A lo largo de su trayectoria le han sido otorgadas numerosas distinciones, entre las que destaca en 2010 el premio al mejor proyecto en Biotecnología desarrollado por un joven investigador concedido por SEBiot, ASEBIO, SEBBM  y Genoma España, así como el Premio Bancaja Jóvenes Emprendedores en 2001.

Asimismo, Tormo acaba de abrir otra empresa biotecnológica en Boston (EEUU), Artax Biopharma Inc, centrada en el desarrollo de fármacos para enfermedades autoinmunes.

¿Qué es Bioncotech Therapeutics? ¿cómo surge la idea de crear la empresa? y ¿qué es lo que más satisfacción le ha dado?

Es una empresa que montamos hace unos años, en 2009, orientada a desarrollar varios tratamientos que habían investigado en el seno del Centro Nacional  de Investigaciones  Oncológicas (CNIO), puntero en su campo, y poder tratar con ellos a los enfermos.

Surge por el hecho de que esas investigaciones no se queden simplemente en publicaciones científicas o en el laboratorio y puedan tener impacto en la sociedad.

Ahora nos encontramos en una fase muy bonita, pues en 2014 podremos empezar a probar estos tratamientos en algunos pacientes, y esto es una gran satisfacción. Es la prueba de fuego, veremos si podemos ayudar a esos enfermos o no.

Como joven e emprendedor, ¿qué consejos darías a los innovadores para poder comercializar sus investigaciones?

A los emprendedores científicos, aunque se puede aplicar a los de otros campos, les diría que si desean dejar el laboratorio e integrarse en el mundo empresarial, pregunten mucho. Que hablen y se rodeen de muchísima gente y no sólo del sector científico, que lleguen a conectar con especialistas conocedores de otros aspectos de la empresa.

También que no olviden que deben hablar varios idiomas y, no sólo en el aspecto literal, sino metafóricamente. No pueden hablar con el mismo idioma que utilizan en el laboratorio con inversores, la prensa o los médicos. Van a tener que ser muy flexibles para montar su proyecto a nivel empresarial.

¿Qué necesita un emprendedor para llegar al gran público?

Ganas, convencimiento, intentarlo cada día y a todas horas, así como creer firmemente en el proyecto. Si no eres tú el primero que te lo crees y vas a muerte a por él, difícilmente otra gente que esté fuera, va a creer en él.

¿El emprendedor debe salir al extranjero para triunfar?

Siempre es bueno, pero en un sector tan innovador como la salud, que es un tema global y el que conozco, tienes que salir fuera de España, pues nadie va a venir aquí a buscarte. Es necesario trasladarse a los sitios donde está la gente que te puede financiar. Las posibilidades de que te encuentren por casualidad son muy reducidas.

¿Hay más emprendedores de éxito en el extranjero?

En nuestro país hay muchos y muy buenos investigadores, que están triunfando a nivel global…en el campo de la investigación no nos estamos quedando atrás.

Creo que en alguna ocasión, has dicho en España hay mucha ciencia, pero pocas patentes…

Y todavía menos transferencia. Somos muy buenos investigando, pero no tan buenos en patentar y transferir la tecnología a las empresas. En esto, todavía nos queda mucho por mejorar. Creo que con más tiempo, lo iremos consiguiendo.

Has creado una nueva empresa en Boston, ¿Qué diferencias encuentras allí respecto a España?   

Allí hay grandes centros, muchos inversores y emprendedores. Muchos de ellos han fracasado la primera vez, la segunda o la tercera…pero han ganado muchísima experiencia. Existen muchos casos de éxito también. En Boston, todos ganan, se reciclan experiencias y proyectos.

En España, los emprendedores que no han triunfado las primeras veces, tienen mayor dificultad para intentarlo de nuevo. A veces, los inversores no valorar la experiencia que se ha conseguido en estos procesos, y si la cosa ha salido mal la primera vez, a lo mejor no está dispuesto a financiar una segunda, cuando realmente es a la tercera o a la cuarta cuando se logra el éxito.

Es un ecosistema distinto. Estoy seguro que se crean muchas más startups en la ciudad de Boston, que en todo el territorio español.

Y por último, ¿En qué ha cambiado tu vida al obtener el éxito conseguido?

En la satisfacción de que mis empresas han evolucionado más deprisa, aunque vea menos a mi familia. Sin embargo el éxito no es conseguir lo que deseamos, sino es el camino que se recorre hasta llegar a él y el esfuerzo realizado, además de disfrutar muchísimo por la gente tan interesante que conoces y lo que te aportan personal y profesionalmente.