El BCE advierte sobre los efectos sobre el sector bancario

Los bancos griegos pueden quedarse sin financiación si no se refrenda el rescate

Si Atenas esquiva sus obligaciones con las autoridades europeas y el Fondo Monetario Internacional (FMI), los bancos griegos no podrán acceder a la financiación del Banco Central Europeo (BCE)

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Esta advertencia, la más seria recibida por Grecia por parte de una institución comunitaria, llega del BCE en pleno debate sobre la posible renuncia a responder sobre la deuda exterior ante una hipotética victoria de Syriza en las elecciones helenas del 25 de enero.

El emisor de la moneda única europea ha asegurado que el acceso de los bancos griegos a las facilidades de financiación del BCE estaría cerrado a partir de febrero si no concluye con éxito el proceso de revisión del acuerdo de rescate de la economía griega.

Sigue en el alero un acuerdo con los acreedores europeos de Grecia, así como el FMI, y el BCE ha lanzado una advertencia clara. Si el futuro gobierno griego renuncia a las obligaciones del programa de rescate –por valor de 240.000 millones de euros-, las entidades bancarias griegas pueden verse ahogadas financieramente al no poder recurrir al banco central comunitario.

Los bancos griegos, desde que estallara la crisis económica en Europa y especialmente en el país heleno, han dependido del BCE para poder continuar con su normal funcionamiento. El instituto emisor incluso ha tenido que reducir las exigencias a cambio de liquidez, como por ejemplo no pidiendo avales a cambio de la financiación.

No a la austeridad y ‘sí’ a renegociar la deuda

Las autoridades europeas ven con escepticismo el proceso electoral abierto en Grecia, ya que los sondeos avanzan una victoria de Syriza. Este partido de izquierdas ha asegurado que suspenderá las medidas de austeridad aprobadas para lograr el rescate de su economía y anuncia que renegociará la deuda.

Pese a que, tras el rescate griego, las necesidades de financiación de los bancos helenos por parte del BCE se habían visto reducidas, en las últimas semanas han empeorado claramente. En noviembre, las solicitudes de fondos crecieron 2,3%, hasta los 44.850 millones de euros.