Un informe recoge las oportunidades que abren las nuevas tecnologías para rejuvenecer sectores estancados

Los siete avances que harán rentable la producción individualizada masiva

Desde que Henry Ford dijo aquello de “mis clientes pueden elegir su coche en cualquier color, siempre que sea negro’, la producción industrial ha avanzado mucho. Pero será en los próximos años cuando nos alcance la gran revolución que permitirá la individualización masiva de productos. Te presentamos las siete tecnologías que posibilitarán este ‘salto cuántico’ y sus efectos sobre la manera de pensar en el marketing y las ventas.

Los siete avances que harán rentable la producción individualizada masivaAgencia EFE
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Un informe de la consultora McKinsey concluye que, para convertir un sistema de producción individualizada en un negocio rentable, son precisos dos requisitos:



  1. Identificar las oportunidades de la personalización que crearán valor para los clientes. Se trata de saber en qué campos aporta ventajas clave al cliente un producto totalmente personalizado.

  2. Generar una estructura que permite la personalización con unos costes eficientes. Producir en masa suele ser más barato que hacerlo artesanalmente, por lo que es necesario crear procesos eficientes que hagan de la personalización un negocio rentable.


Hasta ahora hablar de producción personalizada masiva era poco menos que una fantasía, pero actualmente se están incorporando tecnologías que, según estos expertos de McKinsey, permitirán convertir la ‘customización’ de productos en un servicio para las masas. Estas siete tecnologías emergentes son:



  1. Tecnologías sociales. Permiten testear las distintas posibilidades de evolución para un producto en internet a bajo coste.

  2. Configuradores interactivos de productos. Son el “corazón” de la nueva ‘customización masiva’. Es la forma más usable y rápida de personalizar un producto y sirve para ‘enganchar’ al cliente.

  3. Escaneado y modelador en 3D. Permite tomar medidas exactas de objetos y personas en tres dimensiones. Hoy en día ya existen tecnologías con un coste ligeramente por encima de los 2.000 euros.

  4. Motores de generación de recomendaciones. Esta tecnología viene usándose desde hace tiempo en la compra online y se adapta a la individualización de productos.

  5. Algoritmos inteligentes para generar precios. Facilita gestionar la demanda adaptando el precio a los picos y valles de compras.

  6. Avances en los programas empresariales. Hoy permiten hacer un seguimiento de diseños individualizados con un gran número de variables para convertirlas en realidad.

  7. Sistemas de producción flexible. El sector del automóvil ha sido el pionero en adaptarse a la producción en pequeños lotes con altos niveles de personalización. Otros sectores están tomando el relevo, aunque la verdadera revolución será la impresión en 3D, que supondrá ‘imprimir’ casi cualquier objeto en tres dimensiones en materiales como el plástico, la cerámica, metales y hasta chocolate.


 




 



En este nuevo entorno, los cambios más necesarios recogidos por la consultora a nivel de Marketing y Ventas para afrontar este nuevo entorno serán:



  • Dar la oportunidad a los clientes de actuar como agentes comerciales de los productos a cambio de crédito en las tiendas. Convertir a la clientela en fuerza comercial es un modo eficiente de expandir tu mercado.

  • Proporcionar herramientas para compartir sus experiencias de individualización a través de los medios digitales. Tus clientes comunicarán las posibilidades de tu producto e inspirarán a otros.

  • Transformar el rol de los comerciales para convertirlos en asesores. La compra se hará online y los departamentos comerciales deberán centrarse en ayudar al cliente potencial a solventar sus necesidades.

  • Convertir las tiendas en ‘showrooms’. A las tiendas no se irá a comprar, sino a probar y familiarizase con los productos.


Lo más significativo de la producción individualizada en masa será el potencial para rejuvenecer mercados estancados y ayudar a las empresas a convertirse en pioneras de las nuevas oportunidades capaces de generar márgenes y crecimientos atractivos.



McKinsey apunta que muchas empresas empezarán a realizar pruebas de esta nueva filosofía de producción próximamente, aunque esta revolución requerirá romper muchos paradigmas. “Creemos que la recompensa será grande para aquellos que lideren este cambio”.