Las panaderías reclaman una formación específica y un sello propio

"Yo no puedo vender gasolina en una panadería"

La Confederación Española de Organizaciones de Panadería (CEOPÁN) está molesta con la situación de competencia desleal que dice están ejerciendo ciertos establecimientos como las gasolineras, y es que como dice su presidente, Andreu Llargués: "Yo no puedo vender gasolina en una panadería, pero sí se puede vender pan en una gasolinera". 

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Así lo ha explicado Llargués en una conferencia de prensa en Logroño, donde se ha referido a la situación del sector de la "panadería tradicional".

En este sentido, CEOPÁN quiere que el Gobierno apruebe planes de formación específicos y con reconocimiento específico en el sector, además de un "sello" propio para los establecimientos que elaboran pan, en vez de servir "masa congelada cocida".

Para Llargués la actualidad del sector está marcada por la "competencia desleal" que ejercen con las panaderías otros establecimientos como gasolineras, tiendas de alimentación y supermercados, que ha definido como "cocederos" de masa congelada de pan.

"Yo no puedo vender gasolina en una panadería, pero sí se puede vender pan en una gasolinera", ha considerado, algo que ha calificado como "agravio".

Por ello, "simplemente queremos ser iguales ante la Ley", ha dicho Llargués, y que "los consumidores estén informados de lo que compran", aunque "es cierto que al pan no se le exige lo mismo que a otros alimentos".

"La fruta tiene una pegatina con su procedencia, el agua igual, los lácteos disponen de fecha de caducidad, pero junto a ellos se compra un pan del que no se dice cuándo se hizo la masa o cómo", ha explicado, a lo que ha añadido que algunos supermercados, "incluso, advierten en la publicidad que en su pan puede haber trazas de cáscaras de frutos secos".

Ha asegurado que "la competencia desleal ha puesto a muchas empresas en una situación difícil" y, además, ha reconocido que las panaderías forman al personal y, "luego, los 'cocederos' se lo llevan".

Un modo de luchar contra esa situación sería, a su juicio, el reconocimiento legal de la carrera de panadero, a través de la formación profesional y de la formación reglada.

"Este oficio, como otros de artesanos, pueden dar trabajo a los jóvenes, pero, para eso, es necesario un reconocimiento", ha asegurado el presidente de CEOPÁN, que ya ha mantenido contactos con el Ministerio de Trabajo para avanzar en la creación del título oficial de panadería.

Ha abogado por un "sello" que diferencie "el pan del día del congelado" para que "el consumidor sepa lo que compra y elija de verdad" y decida "si compra por precio o por calidad".

"No se trata de llorar, sino de que nos den el mismo marco legal que a otros", ha precisado Llargués, cuyos datos indican que el consumo de pan en España ha pasado de 82 kilos por habitante y año hace cuarenta años a los 40 kilos en 2014, aunque "en los últimos dos años se ha observado una tendencia al alza porque vuelve el gusto por lo tradicional".