Las latas están de moda, el auge de los restaurantes sin fogones

¿Quién no se ha montado un buen aperitivo a base de latas de conserva alguna vez? O muchas... La cuestión es que el consumo de conservas no es nada nuevo, pero la aparición de locales de restauración cuya base fundamental son estos productos es una tendencia que ha ido cogiendo fuerza en los últimos tiempos. 

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¿Quién no se ha montado un buen aperitivo a base de latas de conserva alguna vez? O muchas... La cuestión es que el consumo de conservas no es nada nuevo, pero la aparición de locales de restauración cuya base fundamental son estos productos es una tendencia que ha ido cogiendo fuerza en los últimos tiempos.

Barcelona, Madrid o Valencia, por nombrar algunas ciudades, cuentan con referentes en el asunto que cada vez arrastran más adeptos. Y puede parecer extraño para algunos que las latas de conserva estén logrando semejante protagonismo, pero es que en realidad la cultura y calidad conservera en España, y su vecino Portugal, es altísima y las latas de conserva constituyen una alternativa deliciosa, saludable y muy versátil.

Es por ello que son cada vez más los locales o restaurantes basados únicamente, o casi, en este tipo de producto, y desde el panorama internacional se reconocen también las bondades de este modelo de cocina.

En Barcelona y a escasos pasos de la Sagrada Familia, se sitúa Lata-Barra. Su propietaria probó unas conservas procedentes de Bretaña y quedó encantada. Como disponer de ellas en España solo era posible a través de grandes pedidos, tomó una serie de decisiones: visitó la fábrica conservera y llegó a un acuerdo con sus propietarios, montó un bar en un entorno privilegiado y hoy las sirve en un local cálido y sencillo, decorado a base de botellas de vino y vermout.

En Valencia nos encontramos con La Conservera en pleno centro de la ciudad y en uno de los barrios más de moda en los últimos años, Ruzafa. Es un cuidado local, que anteriormente era una pescadería, en el que podrás escoger entre más de 40 referencias de conservas llegadas de Portugal y escogidas por su elaboración tradicional (que respeta el producto al máximo) y por el llamativo y cuidado diseño de su embalaje, que cautivó a sus propietarios.

En Madrid nos encontramos El Cangrejero o El Muy, entre otros. El primero es todo un clásico del arte de la lata en la capital, ofrece conservas españolas y escandinavas en una antigua fábrica de cerveza. El segundo, cuenta con una carta repleta de referencias de conservas que puedes acompañar con un buen vermout casero.

La ventaja de este tipo de cocina es que no necesita de fogones, ni de unas manos especialmente habilidosas en la cocina. Eso sí, has de demostrar qué sabes qué buscar y dónde, y ser capaz de escoger las mejores conservas para tu negocio. Las bebidas que acompañen a tus conservas elegidas han de ser acordes al carácter y calidad de este tipo de comidas, por ejemplo el vermout, vino verde (y cualquier buen vino) o una cerveza bien tirada serán más que bienvenidas.


Si estás pensando que podrías lanzarte con un negocio de este tipo, te damos el último empujón: tienes que aprovechar la ventaja de que España es una reconocida potencia en el mundo de las conservas, especialmente en las marinas, ocupando el primer puesto de la Unión Europea y el tercero del mundo, y que la calidad de buena parte de ellas es excepcional.

Marcas como Ramón Peña, Real Conservera Española, Paco Lafuente, Conservas de Cambados, La Barbateña, Nardín, Los Peperetes o Porto Muiños… son sinónimo de excelencia y se venden en las tiendas gourmet de todo el mundo, quién sabe si algún día estarán ayudando a aportar esa excelencia a tu negocio.

 

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