La importancia de la motivación a la hora de emprender

Si escucháis en alguna ocasión a alguna persona decir que emprender es sencillo y fácil seguid vuestro camino sin prestar mucha atención, pues ya somos mayorcitos para cuentos de hadas.

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La realidad que hay detrás del emprendimiento es bien diferente a lo que tratan de darnos a entender mediante las campañas de diversos medios de comunicación, mostrando los casos exitosos; o a través de la películas de turno, donde aparece el típico universitario que un día crea una web y al día siguiente es multimillonario. La realidad es bien diferente, y lo que os podréis encontrar difiere mucho de esa imagen.

 

El significado de emprender

Si tiráis de diccionario os encontraréis con que básicamente significa comenzar con un negocio. Y no voy a ser yo quién diga que la solemne RAE no lleva razón en ello, pues sí la tiene; pero es que resulta que para muchos de nosotros emprender es algo más que rellenar el 036 de hacienda y pagar la cuota de autónomos religiosamente. Para algunos emprender es tener una vía a la libertad, a la capacidad de poder determinar qué queremos ser en un futuro y de trabajar en pro de ello; de contar con la posibilidad de poder dejar las palabras de lado y luchar por conseguir esos sueños que un día todos tuvimos pero que no todos se atrevieron a perseguir; y de dejar de lado “lo correcto” y arriesgar por más. En definitiva es una manera que buscamos para tener independencia y lograr nuestros objetivos profesionales y personales; por no hablar de la conciliación familiar y la sensación de satisfacción que lograréis en determinados momentos.

 

La realidad de emprender

Después de leer el párrafo anterior creo que más de uno de vosotros estará haciéndose una idea de que voy por la vida con una capa de superman rebosando felicidad y optimismo por doquier. Nada más lejos de la realidad, pues antes de conseguir vivir de Internet, como es mi situación actual, he pasado por otros proyectos de diversa índole que me han hecho caer al suelo y reventarme todos los huesos. Pero como loco de la vida y visionario he optado por levantarme de la cama de la UVI y salir adelante; no a compadecerme de mi suerte o de las decisiones que en uno u otro momento pude llegar a tomar. Para poder enfilar mi camino he tenido que sufrir, pasar miserias hasta tal punto de llorar a final de mes, y ver cómo los años iban pasando y estaba metido en un barrizal del que era complicado salir. ¿Pero sabéis qué? Descubrí que si no os da miedo luchar tendréis lo que habéis estado buscando. La pregunta no es si os gustaría emprender, no, la cuestión es si estaréis dispuestos a dejaros la piel por el camino. Amigos, recordad la máxima de que quien lo busca lo consigue; y si bien es posible que haya habido quien con atajos lo haya conseguido, no será la tónica general.

 

Secretos del éxito

Quizá “secreto” no sería la palabra más adecuada, pues a decir verdad no hay nada que vayáis a descubrir si tomáis la decisión de cambiar vuestra vida emprendiendo. No se trata de un mundo oculto del que no os podáis informar si queréis. No se, quizá algo más adecuado sería “consejos”, así que os voy a dar, en base a mi experiencia, unos consejos que deberéis seguir a la hora de emprender:

  • En muchas ocasiones podréis estar empecinados con un proyecto que desde un inicio, y sin daros cuenta, fue mal proyectado por la falta de experiencia o lo que fuere; aún siendo una buena idea de negocio. De ahí que sea importante hacer antes de nada un buen estudio de mercado y en general un plan de negocios realista. Sí, ya se que ésto lo habréis leído muchas veces, pero es que es verdad. Debéis tener algo por lo que luchar.

  • En mi caso he tenido la posibilidad de trabajar en varios proyectos de toda índole, en el mundo digital y a pie de calle, y os diré que la experiencia es lo que le hace fuerte a uno. No tengáis el miedo a fracasar, pues realmente sólo lo estaréis haciendo si os rendís a la primera de cambio y renunciáis a vuestros sueños. Y si resulta que vuestro negocio al final no es tal, sabed que siempre tendréis nuevas oportunidades que explotar. No os cerréis a las nuevas ocasiones por los golpes que os hayáis podido dar anteriormente. Es más, sabed que las experiencias del pasado son la mejor escuela que podréis tener.

  • Como os comentaba anteriormente no todo será sencillo, pues lo más probable es que os encontréis en algún momento con problemas de caja, de saturación o de facturas e incidentes inesperados. Tendréis muchas situaciones en las que estaréis en la cuerda floja. ¿Estáis dispuestos a trabajar de sol a sol, a llorar de desesperación y a hacer frente a situaciones desagradables? Pues entonces tenéis madera de emprendedores.

  • En más de una ocasión querréis tirar la toalla, pues sentiréis que ya no podéis dar más de si; y ahí necesitaréis a una persona que esté a vuestro lado, que pueda ayudaros y dar ánimos. Bien sea vuestra pareja, un hijo, un hermano o un amigo. Necesitaréis a alguien en quien confiar, que os pueda ayudar en los momentos cruciales. Os aviso que la soledad, en el emprendimiento, es peligrosa.

  • De igual manera tened en cuenta que tendréis que tener la cabeza muy fría, pues os veréis tentados a aceptar préstamos y demás para seguir adelante. Parad un poco y pensad si estáis en capacidad de soportar esa carga y en si merecería la pena. Recordad que tendréis más oportunidades, por lo que no conviene enfangarse hasta los topes con un proyecto fallido. También tendréis que ser cautelosos con las medidas que toméis, pues en caliente podréis tomar las erróneas.

 

La importancia de la motivación

No, no es que me haya ido por los cerros de Úbeda en lo que os he contado hasta ahora, ni que me haya equivocado en el titular. El asunto, queridos amigos, es que no hay mayor motivación para un emprendedor que tener la certeza de que tener que cerrar un proyecto no es fracasar, de que tener que pasar penurias no es fracasar, y de que tener que ver los errores de uno mismo en sus propias carnes no es fracasar. Los emprendedores somos ovejas descarriadas, sin un rebaño que nos ate; no nos sentimos atrapados por un sistema de masas, y no tenemos miedo a llorar y a dejarnos la piel cada día y cada noche mientras los demás se lo pasan en grande y viven tranquilamente. No nos conformamos con cualquier cosa y tenemos el valor de ir por lo que siempre hemos querido; pues al final habrá merecido la pena. Sabed que ahí estaremos quienes hemos pasado por ello para daros ánimos y para hacer piña con vuestros sueños. Y sabed que al final, si sois constantes, lograréis el éxito que hará que podáis optar a una vida diferente. Llegado ese momento tened muy presente quiénes os dieron la mano cuando la necesitasteis y quienes os señalaron. Como diría el gran Juan Antonio Cebrián, fuerza y honor.

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