La imagen de la compañía podría dañarse sin un experto en la materia

Vigila la comunicación interna de tu empresa, tan importante como la externa

La comunicación es clave para cualquier negocio, al ser una herramienta que ayuda al posicionamiento estratégico, así consolida tu reputación corporativa y te acerca a tus grupos de interés, asegura Patricia Berzosa, profesional de la comunicación del grupo Tinkle

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La comunicación en la empresa



La comunicación en las empresas es uno de los puntos más importantes y críticos, pues de ésta puede depender el desarrollo de todas las actividades y proyectos. Si la comunicación no es efectiva y no cuenta con los métodos correctos se corre el riesgo de llegar a puntos críticos como malos entendidos, notificación inadecuada de las prioridades, órdenes confusas o aplicación de criterios personales mal interpretados. Todo esto genera un clima organizacional tenso y poco productivo.



Qué es la comunicación interna 



La comunicación interna va dirigida al mayor cliente de la empresa: el trabajador. Es importante que la firma disponga de unos canales adecuados para esto, al ser el capital humano el mayor activo de la compañía, comentan desde Tinkle.



Una buena comunicación con los empleados incrementará su implicación con la organización, involucrándose en el crecimiento de la misma, lo que les convertirá en el primer “fan” de la compañía. Además, habrá un incremento de su motivación en el trabajo y, en consecuencia, en la competitividad de la empresa.



La falta de comunicación puede generar graves problemas internos y una distancia entre los empleados y la corporación, lo que se traducirá en una falta de pertenencia a la misma, escasa motivación y “puede transmitir una imagen negativa de la firma”.



Comunicación externa



Cuando hablamos de la comunicación externa, nos referimos a todas aquellas acciones que desarrolla la compañía para relacionarse con la sociedad (medios de comunicación, clientes, proveedores, autoridades políticas y la población en general), afirma Patricia Berzosa.  



La comunicación externa está relacionada de forma directa con la imagen de la compañía y con su público objetivo, al que hay que acceder de manera óptima. Ésta es la razón, afirma la responsable de Tinkle, por la que “debe estar correctamente desarrollada y gestionada”.



En esta línea, la empresa trasmitirá sus valores, incrementando su competitividad. Además, será el camino que ante el consumidor o futuro cliente permitirá marcar una diferencia frente a la competencia y aportar un valor añadido que contribuya a incrementar la confianza en la marca.



Pasos para desarrollar una buena comunicación



Contar con un experto o grupo de profesionales en la materia, tener definida con claridad la identidad corporativa de la compañía, la imagen actual y la que se desea conseguir, son aspectos fundamentales para desarrollar una buena comunicación de empresa. Para ello, desarrollaremos un análisis profundo, interno y externo, de la empresa y su entorno. Esto nos permitirá definir las herramientas a utilizar y los mensajes clave que lanzar.



“La comunicación en la empresa debe ser desarrollada por un experto, al igual que un departamento financiero debe estar dirigido por un especialista en finanzas”.



Errores más graves



No es aconsejable considerar la comunicación como un elemento secundario, es el error más grave. Más allá de los medios de comunicación, toda acción externa comunica, por lo que es imprescindible que todos “los miembros de la empresa sean conscientes de ello en sus apariciones públicas o en relación con el cliente”.



Otro error muy común es encargar la comunicación a un empleado sin formación, dado que éste puede tener falta de control y conocimiento del funcionamiento de los medios de comunicación. Ante cualquier tipo de incidencia, carecerá de la formación y experiencia necesaria para poder gestionarla de una forma óptima, y podría dañar la reputación corporativa de la empresa de forma grave.



Los mensajes deben ser transmitidos de una manera coherente y ordenada. Lo contrario podría generar “desconfianza y falta de credibilidad”, explica la responsable de Tinkle.



Una empresa sin comunicación, ¿puede tener éxito?



El éxito de una compañía depende de múltiples factores e indudablemente, según Berzosa, uno de ellos es la comunicación, por lo que es muy difícil que una empresa crezca y se desarrolle sin ésta. Es fundamental, aseguran desde Tinkle, porque servirá para conseguir su posicionamiento y asentar su reputación y confianza en la firma.



Esto ocurre porque en la actualidad “nos movemos en entornos hipercomunicados en los que la especialización es clave y hará que el futuro cliente escoja nuestra compañía frente a la competencia”.



Si no puede una empresa contratar a un experto, ¿qué debe hacer?



De una manera o de otra, las empresas deben contar con un especialista en comunicación, ya sea en plantilla o de forma externalizada, para gestionar las áreas de comunicación, redes sociales y publicidad.



Cómo trabajar las Redes Sociales



La estrategia de comunicación requiere controlar todos los canales y, las redes sociales se han convertido en una pieza más de la comunicación. El modelo de negocio marcará el modelo a seguir y las redes en la que trabajar.



Lo primero es descubrir donde están los clientes de la empresa, antes de definir cuáles son las redes sociales en las que conviene tener presencia. Por ejemplo, para un fabricante de extintores, tener un perfil en Facebook, no será muy útil para su negocio, a pesar de ser la red más utilizada.



Sería más interesante para este cliente coordinar grupos de discusión en Linkedin, que le ayuden a contribuir su afianzamiento en el mercado.



Pasos para hacer un plan de comunicación



Los objetivos corporativos de la empresa es lo primero que hay que conocer, antes de ponerse a hacer un plan de comunicación. Para seguir adelante “hay que tenerlo claro y bien definido, establecer que se va a comunicar y a quién”, para contribuir al objetivo global de la compañía. Es, por tanto, muy importante marcar los mensajes y los públicos.



Se decidirán las estrategias para comunicar en cada grupo de interés y el canal a utilizar, así como un calendario de actuaciones en el que se elegirá el momento y el público idóneo al que difundir cada noticia.



Es recomendable desarrollar en paralelo un plan de comunicación de contingencia, donde se establezcan las pautas a seguir en el caso de que surgiera una posible crisis en la empresa, “lo que nos permitirá ser más ágiles, rápidos y eficaces a la hora de solucionarla”.