Cotec presenta el informe ‘La innovación española en 2020: un documento para el debate’

Innovar, exportar y crecer: los retos de las empresas españolas

Valencia ha reunido a empresarios e instituciones para hablar sobre el futuro de la competitividad y la innovación en las empresas españolas. Este encuentro ha servido para presentar el informe ‘La innovación española en 2020: un documento para el debate’, presentado por la Fundación Cotec para la Innovación Tecnológica.

Innovar, exportar y crecer: los retos de las empresas españolasAgencia EFE
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Este documento disecciona a las empresas españolas y analiza el cambio de configuración que viene sufriendo el sector privado desde el inicio de la crisis. Así, aparece reflejada la reducción del peso de la construcción del 13,6 al 11,5% del peso del PIB, mientras los servicios ganar terreno desde el 66,9 hasta el 69% del PIB. El estudio recoge el porcentaje especialmente reducido de grandes empresas que componen el tejido empresarial español. Sólo un 0,1% de las sociedades españolas son grandes empresas, frente al 0,5% de Alemania y el 0,2% de Francia, lo que puede afectar la capacidad para competir en el mercado.

En la presentación del documento han participado el presidente de Cotec, Juan Miguel Villar-Mir, la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, y el conseller de Economía, Máximo Buch. El informe de Cotec cita específicamente como causas de la menor competitividad española el deterioro de la capacidad para competir por precios por los aumentos salariales y la baja productividad del crecimiento durante los años de bonanza.

El informe de Cotec, en línea con las denuncias de asociaciones de empresarios y autónomos, critica que España aparece en la última posición en cuanto al acceso de las empresas al crédito. De hecho, el documento cita al Foro Económico Mundial para describir los principales problemas de la economía española a la hora de frenar la competitividad cita por este orden el acceso a la financiación, las regulaciones laborales restrictivas, la burocracia ineficiente, la insuficiente capacidad para innovar y los tipos impositivos.

El escaso enfoque exportador –del 30% del PIB, frente al 50% en los grandes de la UE- y la escasa intensidad del gasto en I+D, que está en solo un 2,85% del valor añadido bruto del país. Alemania, referente en este aspecto, alcanza el 9,7% del VAB.  Esto se nota en el gasto per cápita en investigación, de solo 400 dólares al año por habitante. Estados Unidos y Japón, como referencias mundiales, rondan los 1.300 dólares.

El gasto total en investigación en España ha estado bajando desde que empezó la crisis económica. Desde 2008, cuando España marcó el máximo en gasto en investigación con 20.000 millones de euros, la inversión en innovación ha estado bajando hasta quedar por debajo de los 15.000 millones de euros en 2011.

Todo ello pese a que España es líder en el peso del gasto público sobre el total de la investigación. De cada 100 euros dedicados al I+D en España, 15 euros salen del Estado. En Alemania esta cifra es de solo un 4% y en Francia, del 10%. Y eso se nota en el número de investigadores que trabajan en el sector privado, ya que son solo el 30% frente al 64% de Alemania.

Pero no todo son malas noticias, ya que la economía española también reúne factores atractivos como las infraestructuras fiables, la abundancia de mano de obra cualificada y la sociedad con actitudes abiertas.

El informe plantea una reflexión para que las empresas españolas tripliquen su gasto en innovación hasta 2020, de forma que se alcancen los 24.800 millones de euros de inversión, para que se incorporen 125.000 investigadores en las empresas y lleguemos a las 40.000 empresas con actividades de I+D.