Dos informes revelan las ventajas de hablar de dinero con los hijos

Hablar de economía con los niños mejora su comprensión sobre el dinero

Dos de cada tres niños, cuyos padres les hablan sobre la economía familiar, desarrollan una mejor comprensión del significado del dinero, lo que a la postre les evitará futuras frustraciones por su desconocimiento de la materia.

Hablar de economía con los niños mejora su comprensión futura sobre el dinero Hablar de economía con los niños mejora su comprensión futura sobre el dinero
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Así lo aseguran los estudios ‘Teens, money and stress’ y ‘2014 Parents, Kids & Money Survey’ elaborados por H&R Block y T. Rowe Price respectivamente



En este sentido, ambos informes coinciden en afirmar que los niños prestan más atención al dinero de lo que nos creemos, motivo por el que sería conveniente enseñarles ciertas lecciones ya desde pequeños.



Según T. Rowe Price, el 60% de los niños, cuyos padres les hablan sobre el presupuesto familiar, desarrollan una alta o muy alta inteligencia respecto al dinero. Asimismo, éstos serán más propensos a ahorrar, y tendrán menos preocupaciones al respecto, porque como afirma H&R Block, lo niños pueden llegar a un punto en el que se estresen por culpa del dinero. Sin embargo, este estadio no llegaría hasta su paso al instituto.



Por este motivo, Judith Ward, planificadora senior de T. Rowe Price, explica que tener conversaciones de este tipo con los hijos les hace aumentar su confianza. "Los niños se sienten más inteligente, por lo que las conversaciones tienen realmente impacto.", afirma Ward.



A este respecto, Ward recomienda a los padres hablar sobre el tema con sus hijos al menos una vez a la semana.



“Si estás haciendo compras, vas a ir al cajero … cualquiera de estos momentos es buena para tener una charla. Ningún niño es demasiado pequeño para aprender de estas cosas”, continúa Ward.



Por otro lado, para H&R Block lo que nunca hay que hacer es mentir a los niños sobre el dinero; una circunstancia que se da en el 28% de los hogares. Por ejemplo, una mala situación económica no se debe enmascarar con mentiras, ya que los menores podrían recibir un mensaje erróneo y creer q este tipo de prácticas son aceptables.