El origen del producto proviene de unas gafas pequeñas que descubrió este emprendedor

Éranse una vez unas gafas de presbicia pegadas a un smartphone

Más de 21 millones de usuarios sufren de presbicia y además disponen de teléfonos móviles. ¿Y qué podemos hacer para solventar este problema? Patxi Duñabeitia encontró la solución el pasado año a la que puso el nombre social de Movilens, unas gafas de presbicia “de urgencia” que se pueden llevar pegadas a nuestros dispositivos móviles

El origen del producto proviene de unas gafas pequeñas que descubrió este emprendedorMovilens son unas gafas de presbicia que ayuda a mejorar la lectura de los mensajes recibidos en los Smartphones
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Vasco de nacimiento y emprendedor por naturaleza, así es este paisano del norte que hace unos años comenzó a sufrir de vista cansada tras no poder leer cómodamente los mensajes que recibía a su smartphone.

“Como usuarios de un smartphone tenemos una dependencia real de los correos, del whatsapp, etc. Encontré un producto basado en unas gafas de montura pequeña, y quise averiguar quién era su distribuidor. Me puse en contacto con el creador de la patente y firmamos un acuerdo para distribuirlas por Europa con un nuevo concepto asociada a unas gafas de presbicia de emergencia que se pueden pegar al móvil”, explica Duñabeitia.

“Lo que nos permite es, además de poder llevar nuestro smartphone, poder llevar esas gafas de presbicia de urgencia en situaciones cotidianas como leer un mensaje o poder leer un cajero automático”, añade.

Una vez contactó con el inventor de este artículo óptico, quedaron es “asociar y vincular una necesidad real, ya que cada vez tenemos más dependencia de los datos que recibimos en nuestros dispositivos móviles”, asegura.

A partir de los 40 años, muchas personas empiezan a tener presbicia o lo que es lo mismo, vista cansada. “Por un precio razonable pueden solventar este problema con este tipo de gafas de bolsillo que se pueden llevar siempre pegadas a los teléfonos”, argumenta Patxi.

Para distribuir estos productos, el empresario cuenta con tres canales de venta diferentes: “las farmacias, las tiendas de telefonía y en la sección de informática de El Corte Inglés. Pero también a través de la página web, aunque estamos en la fase de dar a conocer el producto”, comenta Duñabeitia.

Actualmente, lleva invertidos unos 60.000 euros en el negocio que ha destinado a crear la imagen corporativa, crear el nombre y el merchandising. Patxi apuesta por la rentabilidad del sector, ya que se trata de “una necesidad puntual que mejora la vista cansada”.

El target al que se dirige es cualquier usuario mayor de 40 años con síntomas de presbicia ya sea hombre o mujer. “A día de hoy la única forma que tenemos de llevar unas gafas de presbicia en nuestro propio dispositivo móvil es usando estos anteojos. Da una comodidad frente a las gafas tradicionales”, concluye.