Un 57 % de las empresas en España incrementará sus movimientos internacionales

Expatriar personal sin planificación fiscal puede acarrear costes de un 40 %

La falta de planificación fiscal de las empresas que quieren expatriar a sus empleados puede acarrear hasta un 40 % de pérdidas en sus cuentas de explotación, por lo que cada vez son más las pymes españolas que requieren servicios especializados para minimizar este tipo de costes.

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La consejera delegada de la empresa de servicios Employee Mobility Solutions (EMS), Ana Gazarian, advierte, en entrevista con EFE, que tanto las empresas como los trabajadores que buscan empleo en otros mercados no están planificando bien su movilidad y calculan un beneficio que luego no se corresponde con la realidad.

Los costes laborales, impositivos, en Seguridad Social, o el tipo de cambio de la moneda del país al que acuden para emplearse son sólo algunos de los aspectos que deberían tener en cuenta los trabajadores que se desplazan al extranjero.

Según avanza la socia de la consultora de gestión de personas PeopleMatters, Camilla Hillier-Fry aunque más del 40 % de las empresas españolas ofrece un paquete de compensación específico para fomentar la movilidad internacional, tema que se plantea "más como una necesidad actual que como una estrategia a largo plazo".

Un estudio realizado recientemente por esta agencia privada de colocación indica que un 57% de las empresas en España incrementará sus movimientos internacionales en los próximos años.

Ana Gazarian asegura que la falta de planificación puede ser muy costosa y tener un efecto negativo en la cuenta de resultados de entre un 30 % y un 40 %, y añade que EMS acaba de implementar un servicio con especialistas en materia fiscal, laboral y contable, ante los requerimientos que están demandando pymes y grandes compañías que piden "revisar su planes" de expatriación.

Explica la necesidad de que la empresa haga una verdadera "ingeniería fiscal", ya que dependiendo de cada situación hay partidas económicas que pueden ser imputadas como salarios o como gastos y esa diferencia puede conllevar "beneficios fiscales importantes".

Gazarian indica la importancia de analizar en qué moneda se paga el salario, sobre todo si la movilidad se registra en Latinoamérica, donde hay países con un tipo de cambio muy inestable.

También alerta de los gastos que conlleva un desplazamiento familiar e incluso de si la pareja trabaja o no, puesto que ello incidirá en una declaración conjunta con ingresos más altos e impuestos más elevados.

"En este caso, para evitar este coste fiscal, existe la posibilidad de que la actividad de la pareja pueda desarrollarse como empresa y su salario se impute como un gasto", y asegura que hasta el tipo de visado supone un cambio en el régimen fiscal de un trabajador.

"En Argentina un visado permanente supone una fórmula de declaración de impuestos diferente", al tiempo que recuerda que también en EEUU los días como turista se acumulan al visado de residente.

Antonia del Río, directora en el Área de Tributación de Personas Físicas de KPMG Abogados, dijo a EFE que muchas empresas centran sus esfuerzos en el análisis de políticas retributivas dejando para el final el análisis detallado de los costes fiscales y de Seguridad Social.

"Nuestra recomendación es que la empresa conozca desde un inicio el coste fiscal y de Seguridad Social, tanto en origen como en destino, de la expatriación", añade.

Juan Diego Casas Director Ejecutivo de Michael Page, compañía de asesoramiento en selección especializada de mandos ejecutivos, coincide en que las multinacionales con programas de expatriación "saben que ésta es una línea en sus cuentas de explotación tremendamente alta que deben asumir y no pueden hacer de forma improvisada".

El empleado o el directivo que busca trabajo individualmente en el extranjero debe conocer el coste tributario, el de la seguridad social o incluso el de los niveles de seguridad que puede tener que pagar en otro país.

"Todo debe estar muy bien medido", señala Casas, al tiempo que recuerda la "oportunidad" que la crisis ha abierto a empresas extranjeras para contratar a personal "muy cualificado" en España y que está dispuesto a irse fuera.

Casas señala los mercados emergentes como los principales demandantes de empleo español, sobre todo Latinoamérica (Perú y Colombia), y también Estados Unidos.

PeopleMatters asegura que empieza a ser significativa la actividad en Oriente Medio y el Magreb, en gran medida por el tirón del sector de las infraestructuras, de la construcción civil y de las concesiones.

No obstante, el estudio de esta empresa resalta que el destino preferido de los jóvenes sigue siendo sobre todo Alemania y el Reino Unido.