Los grupos de trabajo pueden hacer aportaciones interesantes para ayudar a crecer a tu empresa

Escucha a los trabajadores de tu empresa y consigue mayor productividad

Escuchar y considerar las opiniones de los trabajadores es un aspecto fundamental que deberían tener en cuenta las empresas para crecer y aumentar la productividad, asegura Aida Casanova, responsable de Recursos Humanos (RRHH) de Adecco.   

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En este sentido, conseguir que los empleados se sientan partícipes de las actividades de la organización, redundará en un beneficio para la empresa.

Beneficios para la empresa

Para que un proyecto interno tenga éxito, es muy importante contar con la opinión de los empleados, indica la responsable de RRHH de Adecco, uno de los principales proveedores mundiales de recursos humanos.

Los beneficios pueden concentrase en:

  1. Los empleados se sienten considerados y por tanto respetados, aumentando su grado de compromiso con la empresa, aspecto que les hace sentirse más realizados y valorados.
     
  2. Escuchar las opiniones de los empleados y tener en cuenta sus aportaciones, hace que el personal interno de un una empresa se sienta parte de ella, participando en el proceso de toma de decisión de un proyecto o cambio.
     
  3. Además, en las jornadas de grupos de trabajo, a las que asisten perfiles muy diversos, se fomenta el contacto entre compañeros que no coinciden durante la jornada laboral. Este aspecto es muy interesante para mejorar la comunicación interna, la coordinación y el entendimiento entre áreas.
     
  4. Por último, se logra una mayor satisfacción interna por parte de los trabajadores que sienten como la empresa tiene un interés real por conocer sus opiniones, generando un clima de mayor confianza.

Grupos de trabajo

Una de las formas que tiene una empresa para involucrar a los trabajadores y hacerlos partícipes es organizarlos en grupos de trabajo. Para organizar a los participantes que asisten a estas reuniones, Aida Casanova destaca dos tipos de grupos, que dependerán del tema a tratar: Grupos específicos para abordar un proyecto determinado o Grupos mixtos para trabajar en Iniciativas globales.

Grupos específicos: Se comienza por determinar los perfiles necesarios y realizar una preselección de los empleados que pueden aportar, con sus sugerencias y opiniones, contenidos de interés para un determinado proyecto interno. Al ser considerados por la empresa como los “mejores de cada departamento”, serían expertos de su área y tendrían conocimientos técnicos específicos. El personal elegido para esta tarea se sentirá reconocido por la compañía y actuará, si cabe, con más eficiencia.

Grupos Mixtos: Estos grupos se organizan para tratar, fundamentalmente, necesidades y asuntos que afectan al personal de la empresa. No se requieren perfiles determinados, cualquier empleado de la organización podría participar, aunque lo ideal es garantizar que al menos haya representación de todas las áreas y/o perfiles. En estos grupos se tratan temas más globales y la participación es voluntaria. En este caso, se busca que los empleados aporten sugerencias de mejora desde su experiencia, con el fin de poder avanzar en aquellas áreas que más les preocupen o interesen. Son acciones muy motivadoras y estimulantes, asegura Aida Casanova.

Otras recomendaciones de la responsable de Recursos Humanos de Adecco, para implicar a los equipos en los proyectos de una organización, es invitarlos a reuniones externas o favorecer canales de comunicación a través de los cuales puedan opinar y hacer llegar sus comentarios.

Algún buen ejemplo podría ser un buzón de sugerencias o una pizarra donde cada empleado pueda escribir lo que estime conveniente, así como canales para informar como una newsletter online o un portal del empleado, donde se incluya la posibilidad de poder contestar a determinadas cuestiones a través de un blog.

En este sentido, es muy positivo establecer canales de comunicación bidireccional entre la empresa y los trabajadores, además de actividades conjuntas o encuestas online para que puedan valorar las acciones realizadas.  

Riesgos

En realidad, reconoce Aida Casanova, no existen riesgos negativos en estas actuaciones, pero alega que ninguna acción “es perfecta”, por ello destaca dos aspectos que podrían "no ser muy deseados”:

  • Desmotivar al trabajador porque el proyecto en el que participa está en su fase inicial, y “no salga adelante” por motivos operativos o estratégicos. Ante lo cual les explicaríamos que sus opiniones han sido muy positivas y han servido de orientación, pero que la empresa ha decidido buscar otra alternativas.
     
  • Cuando se trata de un proyecto confidencial, “hay que ser muy cauto”, pues el proyecto puede dejar de serlo al divulgarse la información antes de tiempo. “Cuanto más personas participen, mayor será el riesgo de que se comparta la información”.

A pesar de todo, esta experta en recursos humanos considera que estos riesgos, entre comillas, no suponen un problema que no se puedan solventar, con lo que las acciones para implicar a los trabajadores son “altamente recomendables”.