Trabajar sin jefes, la libertad llama a la responsabilidad

Existen empresas que van mucho más allá a la hora de revolucionar lo que supone el trabajo; ni jornadas laborales más cortas, ni poder trabajar desde casa, etc… son empresas capaces de funcionar, y muy bien, sin tener que contar con la presencia de un jefe.

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Es el caso de Vincit, que con una década de vida, este 2016 ha sido galardonada como la mejor compañía en toda Europa para trabajar, según un estudio que el Instituto Great Place to Work elaboró entre 2.250 compañías del continente.

Con sede en Helsinki e integrada por poco más de 300 personas, Vincit nació en 2007 cuando su fundador, Mikko Kuitunen, dimitió de su puesto de trabajo en la empresa india Sasken. A las pocas semanas de su renuncia laboral, Mikko fundó una empresa dedicada a desarrollar software para otras compañías.

Hasta aquí todo normal, un empleado con alma de emprendedor que un día decide dejarlo todo y apostar por su filosofía de vida y trabajo. Pero no es solo esto, si hay algo que destaca en el modelo de negocio lanzado por Mikko es el hecho de que la filosofía de la empresa es muy poco tradicional; en Vincit no existen los jefes, a menos que un empleado lo solicite.  

Esta curiosa y atípica forma de llevar el negocio de Kuitunen ha acabado revolucionando el sector empresarial, y en particular ha causado un revolución propia en el departamento de recursos humanos, tanto en sus oficinas de Helsinki como en la de Palo Alto, en Estados Unidos.

Kuitunen sabe que, según un estudio de  la Universidad de Harvard de octubre de 2016, las empresas en Estados Unidos gastan anualmente tres billones de dólares en la gestión de personal, en la organización de los equipos, de los departamentos, en velar por los derechos de los trabajadores y en hacer cumplir sus deberes.

Pero para él y para su negocio centrarse en esto, y gastar tanto dinero en ello, es más bien una estupidez, ya que según él mismo piensa “nadie quiere ni necesita estas directrices”. Es por esta idea que en Vincit se han desecho de los obstáculos de la gestión y han decidido centrarse más en las personas.

Tal vez algunos al pensar en este sistema aplicado en nuestro país nos echemos las manos a la cabeza, porque lo que sí es cierto es que funcionar de este modo necesita ir acompañado de cierta responsabilidad, en su caso, el propio sistema finés, por su libertad, ofrece este tipo de responsabilidad. Para Mikko, "Cuanto más libre se vea un trabajador, más responsable se siente y por tanto, mejor trabaja".

En Vincit el eje principal del modelo de negocio se encuentra básicamente en la felicidad y estabilidad del trabajador, y aunque parezca utópico, lo logran y la verdad es que les funciona muy bien, así algunos de los empleados afirman que "Nos cuidan mucho para que no nos estresemos demasiado”.

Debates como el de la conciliación laboral y familiar no tienen sentido en Vincit, se trata de temas más que superados, "No debe haber división. Nos centramos en todo el círculo vital del trabajador", afirma Mikko, porque en esencia lo que busca Vincit es la tranquilidad y felicidad de sus empleados, por ello la empresa apoya a los trabajadores en todos los aspectos de su vida. En palabras de sus empleados, la empresa constituye un lugar que les respeta, que les permite crecer para ser mejores tanto en su trabajo como en su vida personal.

Todo esto es posible porque los empleados se sienten contentos con una empresa que les corresponde como merecen, que les permite ser libres en su puesto de trabajo; en Vincit no existen los horarios, los turnos de trabajo o la obligatoriedad de acudir 35 o 40 horas de lunes a viernes a la oficina, por ejemplo, porque Vincit se integra en la vida de los empleados y la complementa, por ello la empresa no tiene necesidad de vigilar y obligar a nada, ya que cuenta con el compromiso firme de sus empleados, como Mikko afirma “la libertad llama a la responsabilidad”.

Vincit que nació con una inversión inicial de 200.000 euros, cuenta con un valor actual en el mercado de 70 millones de euros. Su facturación en 2015 ascendió hasta los 26 millones de euros, y en 2016 ganó el premio a la mejor compañía de Europa en la que trabajar, antes en 2014 y 2015 había ganado también el premio a la mejor empresa donde trabajar en Finlandia.

Con todo lo que ofrece, Vincit llega a recibir más de  mil solicitudes anuales de empleo, desde cualquier lugar del mundo, y no es de extrañar teniendo en cuenta su atrayente filosofía de modelo de negocio.

 

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