La empresa de David Gascón, premio ‘Innovadores menores de 35’, ha conseguido que sus sensores de radiación viajen al Espacio

‘En España hay una gran cantera de innovación y lo podemos demostrar si nos dan una oportunidad’

David Gascón recibió el premio ‘Innovadores menores de 35’ en EmTech 2012 por el desarrollo de sensores de radiación capaces de conectarse solos a la nube para ‘subir’ datos de forma autónoma. Desde entonces Libelium, la empresa que creó cuando todavía era estudiante de la Universidad de Zaragoza, ha mantenido una trayectoria meteórica y hasta ha lanzado sus sensores al Espacio. La compañía en la actualidad da empleo a unas 40 personas y facturó 2,3 millones de euros en 2012. El 90% de su facturación proviene de fuera de España.

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-¿Qué ha significado para tu carrera ganar el premio ‘Innovadores menores de 35’ en EmTech 2012?

Un reconocimiento concedido por una institución con el prestigio del MIT (Massachussets Institute of Technology) para un ingeniero como yo, que estaba montando una empresa basada en un modelo de innovación, es muy importante.

 -¿Qué destacarías de la experiencia en EmTech?

El mayor valor de toda esta experiencia ha sido demostrar una vez más que, por mucho que intenten hacer ver que en España no hay futuro, sí hay una gran cantera y que lo podemos demostrar si se nos da la oportunidad. Podemos tener productos interesantes y que se estén exportando.

-Libelium envió sensores de radiación a Japón nada más ocurrir la catástrofe de Fukushima. ¿Cómo nació esa oportunidad?

En realidad nunca fue una operación comercial. Lo que hicimos con Fukushima fue totalmente altruista. Los sensores de radiación se agotaron en el mercado por el desastre de Fukushima. A nosotros se nos ocurrió hacer un dispositivo de bajo coste que pudiera instalarse fácilmente en el jardín o para llevarlo al supermercado y lo desarrollamos. Sabíamos cómo hacerlo, por lo que integramos el sensor en el producto y lo entregamos a la gente a precio de coste. Pensábamos que estábamos dando poder a la gente para que pudieran saber qué estaba pasando.

-¿Qué está haciendo Libelium actualmente?

Hace un par de semanas hemos enviado un sensor de radiación al espacio en un satélite en un proyecto con la empresa norteamericana ArduSat, que está ya dando vueltas alrededor de la Tierra. Son proyectos que realizamos sin pensar exclusivamente en el componente económico. Pensamos que debemos entregar cosas que tienen valor para la sociedad.

-¿Cómo logra una empresa como Libelium suministrar componentes a una empresa que pone en órbita satélites?

Si ya tienes un poco de bagaje y te conocen, cuando hay proyectos de investigación, quedas con las empresas. Contacté con el CEO de la empresa y le dije que teníamos estos sensores, que sabíamos cómo hacerlos y cómo integrarlos. Todo ello viene de que conocen el desarrollo que tienes y saben que has trabajado con Fukushima, por lo que saben que eres una empresa seria.

-¿Qué es lo más difícil en un proyecto así?

Es un hito porque muy pocas empresas pequeñas como nosotros participan en proyectos en el espacio. Tienes que hacer desarrollos que funcionen en la Tierra, que funcionen en el espacio y que pesen tres veces menos. Y eso es gran un reto.

-Trabajáis básicamente con software de código abierto.

-Es básico para nuestra tecnología. Nosotros nos diferenciamos de nuestra competencia porque hacemos público el código fuente, muchas veces, también el hardware. Damos confianza a la gente. Nos sirve para que confíen en nosotros porque somos buenos y no porque escondamos las cosas.

-¿Confías en las redes inteligentes como una oportunidad clave para tu empresa?

Ahora estamos innovando sobre los desarrollos de las ciudades, que tiene luz y agua pero son sistemas deficientes en muchos aspectos.  Nuestros sensores sirven para saber lo que pasa en el momento que pasa, no cuando ya ha ocurrido y se han desperdiciado recursos. Una aplicación bastante novedosa que hemos desarrollado es una red de sensores enterrados bajo el asfalto de Santander que detectan cuando hay un coche aparcado encima. En vez de deambular con el coche buscando aparcamiento, el teléfono móvil te sirve un mapa de dónde puedes aparcar, con lo que se optimiza el tiempo de los ciudadanos, el uso de combustible y la emisión de gases contaminantes.

- ¿Qué papel juegan ‘la nube’ e ‘internet de las cosas’ en estas tecnologías?

Nuestra plataforma de sensores tiene conectividad nativa con internet, a diferencia del resto de sensores que no tienen inteligencia, no saben cómo llegar a internet. Nosotros los hemos dotado de inteligencia para que se despierten, midan, se conecten a un servidor de internet y entreguen los datos. Somos únicos porque cada sensor sabe cómo hacer llegar sus datos a la nube.