Un informe concluye que si la inversión sigue tan baja afectará al crecimiento futuro

El stock de capital privado se estanca en España

La falta de inversiones privadas hace que el stock de capital en España esté estancado desde que se iniciara la crisis en 2007. En el sector privado la situación es más crítica, ya que el capital acumulado incluso se está reduciendo, según un informe de la Fundación BBVA y el Ivie.

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La inversión, y con ella el stock de capital, resultado de las inversiones acumuladas a lo largo del tiempo en, ha sido una de las magnitudes más afectadas por la crisis económica iniciada en 2007 en España. Desde ese año, la inversión total presenta una caída acumulada de casi el 50%.



De unos niveles de inversión respecto al PIB que superaban el 30% antes de la crisis, la economía española ha pasado a tener un esfuerzo inversor que ni siquiera llega al 18% del PIB en 2013, una cifra sin embargo más en consonancia con la de otras economías desarrolladas que no basan tanto su crecimiento en la inversión, entre otros motivos porque ya tienen un stock de capital elevado.



Aunque el capital total, al tratarse de un stock acumulado a lo largo de muchos años, aún no presenta una evolución negativa, sí se ha ralentizado considerablemente su crecimiento en términos reales y en 2013 es prácticamente cero (0,1%).





A pesar de este frenazo, más que un mayor crecimiento del stock, la economía española necesita en la actualidad inversiones más productivas, que generen un mayor valor añadido.



También debe utilizar plenamente las dotaciones de capital acumuladas durante los años de bonanza, en los que el capital casi se duplicó, pero no lo hizo así su productividad, que incluso descendió, como consecuencia de la infrautilización de la capacidad instalada y de la concentración de las inversiones en activos poco productivos, como los inmobiliarios.



El capital público, por su parte, sí ha empezado ya a reducirse. Y es que del mismo modo que cuando se invierte para hacer una nueva carretera después hay que continuar conservándola, las inversiones de las Administraciones Públicas deberían crecer este año más de un 60% sólo para mantener el stock de capital público del que se dispone en la actualidad, formado por infraestructuras productivas como las del transporte, la educación y la sanidad.



Por sectores de actividad, destaca la caída de la construcción, con tasas de variación muy elevadas en el periodo expansivo 1995-2007, en especial entre 2005 y 2007, en los que supera el 14% y caída brusca a partir de 2008, que llega a ser negativa en 2009 (-0,5%) y cercana a cero en los años siguientes.



También destaca el caso de los servicios públicos, cuyo stock sigue creciendo los primeros años de crisis, pero a partir de 2010 sufre un fuerte frenazo como consecuencia de los recortes para cumplir los objetivos de déficit, llegando a ser negativo en 2012 (-1,8%) y 2013 (-2,4%). El resto de sectores presenta comportamientos más estables, aunque también se ven afectados por la crisis. Los mejor parados son los servicios privados, cuyo ritmo de acumulación se recupera y vuelve a superar el 2% a partir de 2011.