Aprende de los errores de Vicente Cremades, fundador de VCAD

“El primer error de los emprendedores es la carencia de formación y de visión empresarial”

El primer error de los emprendedores es la carencia de formación y de visión empresarial” comenta Vicente Cremades, fundador del estudio de arquitectura VCAD, quien compartió con Infocif.es dos de los errores más significativos de su carrera profesional.

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Para ilustrar el primer error, Cremades, licenciado en Arquitectura, se retrotrajo a sus primeros años después de salir de la facultad, donde según sus palabras le formaron para ser una mezcla entre artista y técnico, sin tener muy claro el resultado.

Los peor es que mientras estás en esa confusión, no tienes ni idea de lo que estás montando, que aunque sea en tu casa y con tu ordenador, es una empresa”, explica Cremades, quien comenta haberse metido “a ciegas” en el mundo de la empresa, lo que le llevó a cometer los típicos errores relacionados con la gestión empresarial (balances económicos, contratos, recursos humanos etc).

“Son cosas que no son fáciles y que vas aprendiendo sobre la marcha, a base de errores. Por ese motivo no viene mal un poco de formación empresarial antes de emprender. Hacer por ejemplo un MBA o algún curso que te de unas nociones básicas mínimas de economía en el despacho”, recomendó este arquitecto.

Por lo tanto, el primer error sería la falta de formación y de visión empresarial, una carencia que ha llevado a muchos incluso a la quiebra. En este sentido, Cremades nos cuenta el caso de compañeros de profesión, que precisamente por esa falta de visión empresarial se pusieron a contratar personal y a “crecer y crecer” en plena burbuja inmobiliaria.

“Llega un punto en el que si deja de entrar el trabajo, tienes una empresa que prácticamente tienes que desmantelar”, apunta nuestro interlocutor, quien considera haber acertado al haber optado por asociarse de manera puntual con otros profesionales..

Sin embargo, Cremades opina que estas asociaciones pueden desembocar precisamente en un nuevo error, que es el de ‘regalar’ los clientes.

Más en concreto, este empresarios advierte de la importancia de tomar conciencia respecto al valor y la dificultad de aportar un cliente a la empresa. Es decir, es mal negocio que uno sea el que busque siempre los clientes y comparta los beneficios al 50% con los socios puntuales de los que hablábamos.

A esto se refiere Cremades con valorar la importancia de aportar clientes. El que ‘ficha’ al cliente debería de llevarse una mayor parte del pastel. Este experimentado empresario ya ha aprendido que en estos casos las sinergias hay que gestionarlas de otra manera, o incluso aboga por directamente contratar a otro profesional, para no tener que compartir a medias los honorarios.

Mirando al pasado, Cremades asegura que este error no lo volvería a cometer, y no lo haría porque de esos trabajos gordos a lo mejor tienes que vivir un tiempo hasta que te vuelva a salir otro proyecto. Por lo tanto, a la falta de formación empresarial le sumaríamos este segundo error, que sería el de infravalorar lo que vale conseguir un cliente.