Pymes y autónomos no pueden afrontar nuevas contrataciones para abrir más horas

El pequeño comercio carga contra la libertad de horarios

La liberalización de horarios comerciales está poniendo en riesgo el modelo español de equilibrio entre formatos y diversidad de oferta, que tantos beneficios aporta a la economía, perjudicando además a las ventas y al empleo, asegura a infocif.es Manuel García Izquierdo, presidente de Confederación Española de Comercio

La libertad de horarios comerciales está perjudicando a las ventas y a la ocupaciónLa demanda es el principal problema de la libertad de horarios
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Respuesta de los comercios



Los establecimientos comerciales de menos de 300 metros cuadrados ya tenían libertad de apertura comercial  y “son raros los casos en los que se hacía y se hace uso de ella, lo cual es lógico”, indica el responsable de la patronal. A esto añade que no se trata de un problema de oferta comercial sino de demanda, por la reducción de la renta disponible de los hogares, marcada por la caída de salarios y los altos niveles de desempleo.



Los pequeños comercios, en el actual contexto socioeconómico, señala, no pueden afrontar nuevas contrataciones para abrir durante más horas “sus negocios”, dado que tendrían que asumir “esas horas y días de más, en detrimento de la conciliación de la vida personal, laboral y familiar”.



Ante esto, afirma Manuel García, que no tendría mucho sentido hacer ese esfuerzo, debido a que, hoy por hoy, no existe demanda añadida para atender “a esas horas o días”.



Perjuicios para las pymes y autónomos



Lo que se está produciendo, asegura el máximo responsable de la Confederación Española de Comercio, es la redistribución de la demanda ya existente, hacia unos formatos comerciales determinados en detrimento del comercio urbano.



Esta circunstancia, explica, está afectando y poniendo en riesgo, por tanto, el modelo comercial español de equilibrio entre formatos y diversidad de oferta, que tantos beneficios aporta a la economía, perjudicando, además, al modelo de ciudad mediterránea.  



En respuesta a la pregunta de ¿quiénes se están beneficiando de la libre apertura de los comercios?, Manuel García, insiste en que se está distribuyendo la demanda existente hacia unos nuevos modelos comerciales determinados.



…y, ¿cuál es la postura del consumidor? ¿Suben las ventas?



Los datos procedentes de fuentes oficiales, comenta, apuntan a un peor comportamiento en ventas y ocupación. 



Por su parte, el presidente de la Confederación de Comercio de Madrid (COCEM), Hilario Alfaro, indica que si al final de este año los datos no mejoran, “retiraremos nuestro apoyo a esta política  y reclamaremos al Gobierno autónomo, la vuelta a la situación anterior”, en la que sólo podían abrir todos los días del año, las 85 zonas comerciales de la región, señaladas como de interés turístico.



¿Deben las empresas adaptarse al consumidor?  



La libertad de horarios, recuerda el responsable de la Confederación Española de Comercio, "jamás ha sido una demanda social ni de consumidores ni de comerciantes”.



El barómetro del CIS, “ya lo dejó claro en abril de 2011, antes de que se aprobara la norma”. En ese momento, el 82% de los profesionales y consumidores encuestados, declararon sentirse “nada o poco perjudicados por la no apertura en domingos y festivos”.



Para el comercio de proximidad, añade, el consumidor es nuestra razón de ser. “Conocemos a nuestros clientes con nombres y apellidos”. Por ello, “procuramos siempre el mejor asesoramiento personalizado, apostando siempre por el consumo responsable”.



En la misma línea, añade que “vivimos en permanente actitud de cambio, conforme evolucionan los hábitos de consumo y, creáme, este no es el caso”.



…entonces, ¿se puede decir que el libre horario “hace aguas”?



El modelo comercial de Madrid no ha funcionado como se esperaba, a lo que se suma que en el último año, con la liberalización de horarios comerciales ya en marcha, las ventas y la ocupación  del comercio madrileño han registrado peor comportamiento que la media nacional.



La Comunidad de Madrid fue la primera en aprobar la liberalización total de los horarios comerciales. El resto de la provincias españolas se han ido adaptando de forma paulatina  al Decreto de julio de 2012, que estipulaba  la ampliación de domingos y festivos a un mínimo de 10 días, así como la ampliación  de 70 a 90 horas de apertura semanales.



Los comerciantes de Madrid y del resto de España, nos cuenta Manuel García, “apoyaron la media en su inicio, pero hoy apuntan la necesidad de replantearse esta normativa a la vista de los resultados de su aplicación”.