Los sistemas para la gestión de movilidad ahorrarán costes y evitarán atascos

El “Gran Hermano” tecnológico mejorará la movilidad en las ciudades

El concepto del vigilante omnipresente o “Gran Hermano” concebido por George Orwell en la novela “1984” se está imponiendo en las ciudades, donde cada vez estaremos más controlados, en principio en favor de la seguridad y de la eficiencia energética, según nos contó Juan José Martínez, director del Laboratorio Integrado de Sistemas Inteligentes y Tecnologías de la información (LISIT) en Tráfico de la Universidad de Valencia.

El “Gran Hermano” tecnológico mejorará la movilidad en las ciudades El “Gran Hermano” tecnológico mejorará la movilidad en las ciudades
  • linkedin
  • google+

En las ciudades del futuro los ciudadanos y los vehículos estarán localizados en todo momento y tendrán capacidad para recibir multitud de información on-line personalizada, adaptada a las preferencias y necesidades individuales de cada uno”, comentó Martínez, quien cree que a esta situación llegaremos “poco a poco y probablemente sin darnos cuenta”.

Por otro lado, este doctor en Física aseguró que los progresos realizados en la gestión de grandes volúmenes de información procedentes de diferentes fuentes, lo que se conoce como “big data”, combinado con lo expuesto en el anterior párrafo, permitirá que las ciudades dispongan de avanzados sistemas para la gestión de movilidad.

“Por un lado, estos sistemas estarán ‘controlando’ por dónde, cuándo y con qué tipo de vehículo circulamos por la ciudad, para aplicarnos una tasa que corresponda con el uso real que hacemos de las vías. Asimismo, se evaluará nuestro comportamiento al volante, indicándonos si realizamos una conducción eficiente y recomendándonos conductas más adecuadas”, aseguró este experto en electrónica e informática, que además afirmó que estos sistemas serán capaces de sancionarnos automáticamente en caso de que  cometamos una infracción, sin necesidad de que exista un radar.

Será el propio vehículo el que registre si nuestra velocidad es superior a la permitida en la vía”, explicó Martínez.

En otro orden de cosas, Martínez comentó que el sistema de movilidad también irá registrando las preferencias de los ciudadanos a la hora de moverse en transporte público, buscando la solución que más se adapte a estas preferencias.

“Por ejemplo, en las ciudades en las que existan servicios públicos de alquiler de bicicletas, si para ir de un punto a otro de la ciudad preferimos utilizar este medio de transporte, el sistema nos sugerirá, sin necesidad de indicárselo, los puntos de alquiler más cercanos a nuestro origen y destino y se asegurará que haya una bici disponible a la hora que la necesitamos”, manifestó este especialista en tráfico y transporte, que agregó que en caso de preferir el autobús, se nos indicarán las líneas que mejor nos convengan para llegar a nuestro destino.

De esta manera, para Martínez "la ciudad ideal debería ser una ciudad que priorizase el desplazamiento mediante medios no contaminantes, como la bicicleta o compartiendo vehículos eléctricos de alquiler, de forma que estos fuesen seguros y fiables, en todo momento y fueran de verdad una alternativa al vehículo privado”.   

En los que se refiere a su trabajo en el LISIT, Martínez nos desveló las líneas en las que trabaja actualmente su equipo.

“Actualmente estamos trabajando en varias líneas, por ejemplo en el desarrollo de sensores inalámbricos de bajo coste que pueden comunicarse entre sí, para la identificación de dispositivos bluetooth de los vehículos, con objeto de obtener parámetros de tráfico con mayor exactitud que los sistemas actuales y que además permiten crear una red de sensores sin necesidad de cableado físico”, apuntó.

Según nos explicó Martínez, otro de los puntos en los que se están centrando es en la aplicación del concepto de optimización cooperativa en los navegadores de los vehículos.

“Los navegadores actuales son capaces de redefinir una ruta en función del estado del tráfico, pero todos ellos siguen realizando una selección individual de forma que, ante un problema en la carretera, todos ofrecerán como alternativa la misma ruta y ésta acabaría congestionándose también. La idea es realizar un reparto de la demanda entre las diferentes posibilidades, buscando la optimización colectiva y no la individual. Además, en los procesos de asignación de las rutas se podrían incluir otros criterios, como el nivel de contaminación del vehículo”, concluyó.