El espíritu emprendedor es una forma de vivir

¿Qué debe tener un emprendedor que se precie?

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Cuando hablamos de la palabra “Emprendedor” lo hacemos de una palabra que proviene del francés “entrepreneur”, que fue usada por vez primera en 1725, por el economista Richard Cantillon, el cual fue reconocido por muchos historiadores que fue un gran teórico de la economía que decía que este entrepreneur era una persona que asumía riesgos.

Desde aquel momento los demás estudiosos han intentado definir de manera adecuada a la persona que tiene un espíritu emprendedor, como en 1814, donde otro francés, Jean Baptiste Say, usó esta palabra para identificar a la persona que transfiere recursos de tipo económico a un sector de productividad baja para un sector de productividad más elevado.

Unas décadas más tarde, en 1871, Carl Menger, un economista de Austria, definió al emprendedor como aquella persona que se anticipa a las necesidades futuras. En 1921 el norteamericano Frank Knight afirmó que lo que distingue a un emprendedor es la capacidad de lidiar con la incertidumbre.

Con el paso de los años se ha ido verificando que ser emprendedor no es algo fácil, no se trata solo de abrir un negocio. En el mundo hay muchos negocios que quiebran, por lo que el emprendedor es un sujeto que tiene que ser capaz de vivir toda su vida emprendiendo y creando oportunidades nuevas, por lo que aceptan nuevos retos y cuentan con equivocarse e ir aprendiendo de sus errores.

 

 

Los especialistas que se dedican a estudiar la personalidad emprendedora consideran que hay ciertos rasgos coincidentes:

Cole (1959) determinó que hay cuatro tipos de emprendedores, el innovador, el inventor, el promotor súper optimista y el constructor de una organización.
McClelland (1961), el cual describía al emprendedor como alguien que tiene una irresistible necesidad de realizarse y con un impulso fuerte para construir.
Collins y Moore (1970) concluyeron tras estudiar a 150 emprendedores que son personas complicadas y pragmáticas que se guían por la necesidad de ser independientes e impulsivos, sometiéndose raramente a alguna autoridad.
Cooper, Woo y Dunkelberg (1988), sostuvieron que los emprendedores tienen un extremo optimismo en los procesos de toma de decisiones.
Bird (1992) tuvo en su observación la siguiente conclusión, los emprendedores son inestables, astutos, creativos, oportunistas y racionales.
Busenitz y Barney (1997) han afirmado que los emprendedores tienen propensión a ser muy confiados, inclinándose a generalizaciones respecto a las oportunidades que aparecen.

McClelland afirmó que el emprendedor se motiva por el crecimiento a nivel profesional, está claro que tanto crecer profesionalmente como adquirir nuevos conocimientos son algunas de las principales características que perciben todos aquellos que deciden optar por la vía del emprendimiento.

Podemos añadir que ser emprendedor es tener espíritu aventurero, aunque en los últimos años, con las altas cifras de desempleo que por ejemplo hemos vivido en España, en muchos casos ha sido una solución para el problema laboral y una salida para volver a subirse al tren del empleo.

Sea como fuere, si ves que te llama el emprendimiento, dale la oportunidad, nunca se sabe dónde está el próximo negocio de éxito y quizás pueda ser el tuyo.

 

 

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