Brian Chesky, cofundador de Airbnb, analiza el consumo colaborativo

Economía colaborativa: '¿Qué ocurre cuando una persona es un negocio?'

Los negocios que han surgido al albor del consumo colaborativo están en continua tela de juicio debido a su modelo disruptivo, que rompe con las reglas establecidas. Para Brian Chesky, cofundaor y CEO de Airbnb, estás reglas, instauradas en el siglo XX, ya no valen para regir la economía del siglo XXI.

“Hay leyes para las personas y para los negocios, pero qué ocurre cuando una persona es un negocio”Brian Chesky
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Hay leyes para las personas y para los negocios, pero qué ocurre cuando una persona es un negocio. De repente estas leyes se encuentran desfasadas. Son leyes escritas hace décadas”, explica Chesky en una entrevista para la consultora McKinsey.

Cuando Chesky habla de personas que son negocios se refiere a los usuarios de su plataforma de alquiler de apartamentos, que tienen la capacidad de convertirse en “microemprendedores”.

El concepto de Airbnb es sencillo: una plataforma que conecta a viajeros y a propietarios particulares, eliminando a los intermediaros de la transacción.

Este nuevo modelo de negocio choca contra las leyes actuales del sector del alojamiento, que ve en Airbnb una competencia desleal. Los hoteleros más tradicionales aducen que este tipo de plataformas ejercen una actividad ilegal, ya que no cumplen con todas las exigencias de la normativa actual.

Sin embargo, el masivo respaldo de los consumidores - una media de unos 425.000 alquileres diarios -, da alas y cierta legitimidad moral a Airbnb, instalada en todos los países del mundo salvo Corea del Norte, Irán, Siria y Cuba.  

Según Chesky, la rápida expansión de la empresa se debe a que la infraestructura ya estaba montada, sólo necesitaban internet. En este sentido, Chesky afirma que ellos no quieren crecer a costa de las ciudades, sino con las ciudades. En su opinión, Airbnb tiene mucho que aportar tanto a los ciudadanos como a las urbes, porque como ya comentaba, no necesitan de más o mayores infraestructuras para crear empleo y nuevas oportunidades en las diferentes sociedades.  

En este sentido, lo único que habría que hacer es revisar el marco legal, que para Chesky está desactualizado. “No les estamos diciendo a las ciudades que sus leyes son terribles, pero el mundo sigue cambiando y las leyes deberían adaptarse a esos cambios”.

Para este emprendedor, que empezó alquilando camas hinchables para pagar la renta, la situación actual de lucha sólo perjudica a los habitantes de las poblaciones. Chesky señala que “hay mucho que revisar y mucho que repensar” en lo que al funcionamiento de las ciudades se refiere, sin embargo, este esfuerzo merecería la pena.  

No estamos en contra de la regulación. De hecho queremos ser regulados, porque esto significaría que seríamos reconocidos”, finaliza.