Para dormir en estas cabañas existe una lista de espera de casi nueve meses

Dormir en las alturas, un nuevo y rentable concepto de turismo alternativo

Nueve meses son los que tendrás que esperar si quieres pasar unos días en una cabaña de Cabañas en los Árboles, empresa que le ha dado un giro de 360º grados al turismo rural, ofreciendo al viajero la posibilidad de dormir a 5 metros de altura.

Dormir en las alturas, un nuevo y rentable concepto de turismo alternativoUna de las cabañas colgadas en los árboles
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Con más de 4 años en el sector, esta empresa, dirigida por Karin van Veen, es sin duda una de las pioneras de este tipo de turismo, que ha resultado ser un negocio muy rentable.

Como ya hemos dicho, la larga lista de espera alcanza los 9 meses, por lo que no hay disponibilidad de pasar un fin de semana en estas cabañas hasta noviembre, ¡una auténtica locura!

Este nuevo y original concepto de turismo, además es esconómico. Los precios de las cabañas varían según la estación del año. En temporada alta (fines de semana, días festivos, Semana Santa y junio, julio, agosto y septiembre) el precio medio para dos persona es de 130 euros. En temporada media (de domingo a jueves, los meses de abril, mayo y octubre) se sitúa en 120 euros por dos personas, y en temporada baja (de domingo a jueves, los meses de noviembre, diciembre, enero,febrero y marzo) ronda los 110 euros por dos personas. Precios relativamente asequibles para vivir una experiencia entre las alturas.

El punto fuerte de esta empresa son sus cabañas ligeramente colgadas, que carecen de electricidad y agua corriente, aunque sí están equipadas de una cama, muebles y una terraza con unas vistas a Montseny y los Pirineos, un follaje del verde más cautivador que puedas encontrar.

El acceso a las cabañas se realiza mediante un puente colgante y una escalera. También dispone de jardín y piscina para la temporada de verano.

Este tipo de servicio se complementa con otras actividades como alquiler de bicicletas, servicio bar, cenar románticas en la masía y almuerzos “eco-picnic”. A unos 10 km se encuentra el parque de la Selva de l’Aventura, una pareja natural que vale la pena disfrutar durante el día.