Diez consejos para incrementar el rendimiento de una empresa

Uno de los pilares del éxito de toda empresa radica en la eficiencia, pues sin tener los procesos apurados estaréis perdiendo tiempo y dinero, además de la paciencia e ilusión.

Cómo mejorar el rendimiento de vuestra empresaDiez consejos para incrementar el rendimiento de una empresa
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Y es que son muchos los aspectos de una compañía que con sencillas acciones pueden ser mejorados en pro de unos resultados y un ambiente más sanos. ¿Cómo hacerlo? Hay miles de maneras, y de cada caso dependerá por donde haya que entrar en acción, pero en líneas generales los principales aspectos a tocar para mejorar el rendimiento de una empresa serían los siguientes:

  1. Motivación de los empleados

    A no ser que trabajéis solos o con vuestros socios vais a tener que tratar a vuestros empleados como a “reinas”, pues sin ellos no podríais llevar a cabo la actividad. Y con ello no quiero decir que tengáis que ponerles sueldos estratosféricos y demás, pues el bajo rendimiento de un empleado no siempre se debe al aspecto económico.

    Primero de todo habrá que recompensarles con un salario acorde a su desempeño, poniendo mucho ojo en no pasaros de listos pagando lo menos posible. Recordad que tendréis lo que paguéis.

    Por otra parte es imprescindible que se sientan útiles y valorados dentro de la empresa, independientemente de que estemos hablando de un directivo o de la mujer de la limpieza; todos tienen un rol importante en la compañía y todos merecen el mismo respeto y empatía; por lo tanto de vez en cuando debéis reconocerles su buen trabajo. De igual manera contad con sus consejos, en más de una ocasión os podrán ser de ayuda.

  2. Despedid al personal tóxico

    Si bien en el punto anterior os hablaba de que hay que cuidar a los empleados también os diré que en muchas ocasiones os encontraréis con auténticas víboras en la plantilla con las que no os deberá temblar el pulso. Personas que si bien en un inicio parecían responsables y amigables hacen la vida imposible a sus compañeros, pasan por encima de ellos, se toman a la ligera las órdenes de sus superiores, no hacen de manera correcta su trabajo y demás. Me apuesto el teclado que tengo en estos momentos entre mis dedos que os sonará la historia, ¿verdad?

    Primero dadles un par de advertencias, y si veis que no cambian su actitud despedidlos. Probablemente os vendrán contando sus penas e incluso os amenazarán (he llegado a ver cómo agredían a un superior una vez se comunicaba el despido), pero haced oídos sordos y ponedlos de patitas en la calle, pasad el caso a un abogado y echad una mano así al resto de empleados, que probablemente os lo agradecerán.

  3. Poned metas alcanzables

    Hay ciertos directivos o propietarios que imponen a sus subordinados unas metas a alcanzar que pueden llegar a ser graciosas si no fuera porque su incumplimiento puede acarrear consecuencias. Bueno, esto debe evitarse, pues por una parte los empleados deben poder ejercer su labor con esmero y calidad, y la presión no les ayudará para nada; y por otra parte hay que ser realista con las capacidades de la empresa. Tened en cuenta que si presionáis demasiado el engranaje podréis reventar la máquina; y creedme, eso no os conviene.

    ¿Queréis un incremento interanual de las ventas de un 50%? Muy bien, pues entonces invertid en publicidad y personal, no carguéis con el muerto a los demás.

  4. Utilizad las oportunidades que os da Internet

    Más allá de que podáis tener un negocio que diste mucho del ámbito tecnológico sed conscientes de que siempre podréis encontrar alternativas en Internet para expandiros. ¿Sois fabricantes? En Internet tenéis un público potencial enorme, y no siempre tendréis que andar vendiendo en unidades sueltas, pues hay centros de mayoristas online, como el que os ofrecemos en Infocif, que os podrán ser de mucha ayuda. ¿Quizá tenéis una correduría de seguros? Pues entonces sabed que uno de los servicios más solicitados de la red es precisamente el vuestro; hablad con un programador y lanzad una web online donde podáis vender pólizas en todo el país; ¡y encima las 24 horas y de manera automática!. ¿Tenéis una frutería? Pues vended vuestros productos fresco en línea; en Valencia ya han tenido mucho éxito haciéndolo con las naranjas.

    Da igual cuál sea vuestro negocio, pues en Internet siempre podréis encontrar soluciones.

  5. Informatizad la gestión

    Claro está que sería complicado pediros que deis el salto a Internet si aún seguís con el papel y el bolígrafo, ¿verdad? Debéis poneros al día en cuanto a la gestión del negocio se refiere. La informática os permitirá automatizar todo, disponer de todos los documentos en segundos y ahorrar un tiempo de trabajo precioso.

  6. Haced publicidad efectiva

    Uno de los mayores costos que suelen derivar de la actividad empresarial son aquellos relacionados con la publicidad. Pero claro, hay que tener una cosa muy en cuenta: de nada sirve que invirtáis mucho dinero en realizar publicidad masiva si estáis llegando a nichos de mercado ajenos al vuestro.

    Debéis saber a ciencia cierta cuál es vuestro público objetivo y tener así un mayor éxito en el retorno de la inversión. Por ejemplo, si tenéis una tienda de videojuegos no sería muy propio hacer publicidad masiva en un municipio con una tasa de mayores de 60 años superior al 60% y una disponibilidad de ADSL rural teniendo en cuenta que muchos juegos de la actualidad dependen de conexiones de calidad. Al final invertiréis menos dinero en publicidad y tendréis más resultados.

  7. Controlad los gastos de la empresa

    Un consejo básico, ¿verdad? Pues resulta que es el principal motivo del fracaso de muchos emprendedores, que piensan que necesitan realizar grandes campañas publicitarias, cuando no siempre es así; comprar los últimos equipos tecnológicos, cuando con unos PCs de hace 4 años quizá les sería más que de sobra; viajar en avión a todos los destinos a visitar a los clientes, alojándose en buenos hoteles, cuando quizá el presupuesto no de para más que Renfe e Ibis; etc. Hay que tener constancia de qué se puede y qué no se puede, además de qué se necesita y qué no se necesita.

  8. Recompensas y detalles entre el personal

    Como os comentaba al inicio es vital que sepáis cómo agradecer el trabajo de los empleados, y más allá de que les paguéis un salario adecuado y de que les ofrezcáis, en la medida de lo posible, una cierta flexibilidad horaria, hay que tener detalles. Por ejemplo todo el mundo agradecerá una carta de agradecimiento enviada a casa y escrita de la mano del director o dueño de la empresa, una cena de navidad, un trozo de los beneficios sin que ponga nada en el convenio ni se haya dicho nada previamente al respecto, una cesta de navidad, un plan de comisiones general (cuidado con poner comisiones por ventas, pueden funcionar, pero puede que revienten el equipo de ventas), etc. Hay muchas maneras en las que podréis tener bonitos detalles con vuestros empleados.

    En mis viajes por América Latina tuve la ocasión de asistir a varios eventos organizados por empresas colombianas en las que armaban una fiesta de disfraces con los empleados y sus hijos, e incluso armaban torneos de bolos y obras de teatro...y ahí participaban desde los directivos hasta el que limpiaba el suelo. Magnífico. (Ahí me di cuenta que era un desastre jugando a los bolos...).

  9. Sed dinámicos

    Tenéis que procurar no atascaros en un sector sin futuro, o depender de un sólo cliente sin tener un plan B. Debéis evitar las incertidumbres y estar constantemente buscando nuevos mercados y adaptándoos a las nuevas tecnologías y a las oportunidades que éstas os brindan, pues el dinamismo es al final lo que da la chispa a la empresa y lo que permite que pueda avanzar. Si os quedáis atascados lo más probable es que a la larga acabéis apagando la compañía hasta echar el cierre. Poned un especial interés en las oportunidades que os ofrece Internet, pues es el presente y el futuro.

  10. Procesos claros

    Si bien este está en última posición no significa que sea el punto menos importante. Debéis tener perfecta constancia de cómo funciona cada proceso de la empresa, y vuestros empleados también deben dominar sus respectivas áreas. En cada momento hay que saber quién y cómo responderá ante cada situación. Un ejemplo, si se ha perdido un objetivo enviado por mensajería no perdáis el tiempo peleando con el transportista, enviad inmediatamente otro igual por una agencia paralela, ya tendréis tiempo después para retornar el primer envío. El cliente no es culpable de que el intermediario la haya liado, y vosotros tampoco, ¿pero sabéis quién se llevará la mala imagen? Así es. Además de ello, mediante esta forma podréis potenciar vuestro perfil de empresa responsable y eficaz. Y así con muchas cosas. Tened todo controlado y no habrá imprevisto que os altere el plan de trabajo.

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