¿Talento o formación?

Descubre el perfil del candidato perfecto para tu empresa

La intensa búsqueda del candidato perfecto para un negocio sigue siendo el “talón de Aquiles” de muchas empresas, ya que, o bien no tienen claro lo que quieren o bien lo que necesitan. Ahora, ¿qué es preferible, candidatos con formación o con talento?

¿Talento o Formación?La búsqueda del candidato perfecto para un negocio sigue siendo el talón de Aquiles de muchas empresa
  • linkedin
  • google+

“Un gran número de empresas y seleccionadores siguen basando sus decisiones de contratación únicamente en el curriculum de los candidatos y esto puede convertirse en un grave error en el corto y medio plazo”, explica Marta Díaz, fundadora de Talentoscopio.

Un error porque no todo se basa en la información de un curriculum sino en saber demostrar que también vale el talento y la actitud para formar parte de un gran equipo. Precisamente en España podemos presumir de contar con una generación de jóvenes muy bien preparados, con mucha pasión y de demostrable talento para desarrollar su actividad en diversos sectores.

Formación vs talento

En muchas ocasiones, no solo se necesita formación académica para adaptarse a los nuevos modelos organizativos que están generando empleo. “El expediente académico y los títulos no forzosamente nos indican que sean los criterios más adecuados ni los únicos para la fase en la que se encuentre la empresa o para el tipo de proyecto en el que esté inmersa”, señala Díaz.

Desde Talentoscopio aseguran que no es necesario elegir entre Formación o Talento. Por un lado, la búsqueda del perfil online que dispone de títulos universitarios les abre puertas para conseguir una entrevista con la empresa y por otro, el tiempo que se invierte en buscar un perfil con formación está consiguiendo dejar de lado una cuestión más importante: la Actitud.

Es necesario aplicar una “visión global” en la búsqueda del candidato perfecto y tener la mente “siempre puesta en la etapa en la que se encuentra la empresa”. Por ello, hay que aplicar el talento antes, anticipándose a la hora de contratar y de valorar potenciales.

Puede que a veces no contemos con las personas más preparadas, pero sí las que más se ajustan a las nuevas tendencias del mercado.